El aparato, un Tupolev de fabricación rusa propiedad de la aerolínea Caspian Airlines, se precipitó sobre las 11:30 horas local (7:30 GMT) por causas aún desconocidas, apenas 16 minutos después de despegar del aeropuerto internacional Imán de Jomeini de Teherán.
“El avión ha quedado destrozado. Numerosos pedazos han quedado esparcidos en los alrededores de Jannat-abad (localidad rural próxima a Qazvin)”, según el jefe de la unidad contra incendios Husein Behzadpour, citado por la agencia oficial de noticias Irna.
Según la fuente, unidades de bomberos llegaron al lugar del accidente poco después de que el aparato perdiera contacto con la torre de control y se precipitara, envuelto en llamas.
La televisión local ha mostrado imágenes del lugar del siniestro, una zona rural del noroeste de Teherán que ha quedado sembrada de trozos de fuselaje.
Unidades de la Policía han acordonado el área, hasta donde se han desplazado numerosas ambulancias.
El portavoz de Organización iraní de Aviación Civil, Reza Jafarzadeh, indicó, por su parte, que se desconocen las causas del siniestro y que la única información de la que se dispone es que “el vuelo 7908 sufrió problemas 16 minutos después de despegar”.
Caspian Airlines es una compañía iraní fundada en 1992 y que opera vuelos internacionales a Hungría, Emiratos Árabes Unidos, Siria, Ucrania, Armenia, Bielorrusia y Turquía, así como a las principales ciudades iraníes.
Igualmente se desconocen hasta el momento las nacionalidades de los pasajeros.
