{mxc}En conferencia de prensa conjunta, el encargado del programa ambiental del candidato presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami, diputado Esteban Valenzuela y la directora del Programa Chile Sustentable, Sara Larraín, criticaron al gobierno de la Presidenta Bachelet por “la insensibilidad mostrada al flexibilizar las normas acordadas en 2004 en el Plan de Descontaminación Atmosférica de la Región Metropolitana”.
“Esto significa un tremendo retroceso para el imperativo de reducción de óxidos nitrosos y material particulado respirable PM10 y PM2.5. Las normas ingresadas por el gobierno a Contraloría tienen diferencias descomunales con aquellas acordadas tras el proceso de participación ciudadana. El artículo 80 del Plan permite ahora que las industrias antiguas se eximan de reducir la emisión de óxidos nitrosos, una de las sustancias más perjudiciales para la salud de la población. Además, el gobierno exime de compensar emisiones a las empresas que ingresan recién a la Región”, dijo el diputado Valenzuela.
A su vez, la ecologista Sara Larraín dijo que “es inaceptable que se modifique la participación ciudadana de este Plan, sobre todo el artículo 102 sobre reducción de material particulado PM10. Aun cuando la quema de leña es casi el 50% de la contaminación de Santiago en invierno y la reducción del uso de este combustible era la medida más eficaz, con un índice de costo/efectividad de 30 a uno (el promedio de las medidas del gobierno tienen apenas un estándar de 3 a uno), la norma para estufas nuevas de 2,5 gramos/hora, que sería obligatoria desde el 1 de enero de 2011, se postergó para 2013”. La representante del Programa Chile Sustentable adujo además que “se eliminó la exigencia de eficiencia energética para estufas a leña, el sistema de etiquetado y la prohibición de quema de leña en períodos críticos de alerta y pre-emergencia ambiental. Esto demuestra la falta de voluntad política del gobierno”.
Valenzuela y Larraín refutaron la explicación dada por el gobierno, en cuanto a que la crisis económica ameritaba esta flexibilización, pues “se trata de normas acordadas en 2004, antes de la crisis, y el 20% de las empresas ya hizo la inversión para cumplir con la normativa acordada entonces. Este relajo y esta falta de seriedad, pues tampoco se entiende la tardanza en la normas anunciadas hace un año para termoeléctricas y material particulado 2.5, demuestran que la autoridad atiende a extraños intereses y no al problema de salud que genera la contaminación del aire en la población. Aunque se sabía que la actualización del Plan no lograría cumplir la norma anual y diaria de PM 10 para el Bicentenario, la desaparición de las medidas de mejor índice costo/efectividad del Plan revelan la nula voluntad por cumplir la ley y proteger la salud de los ciudadanos”.-
A su vez, la ecologista Sara Larraín dijo que “es inaceptable que se modifique la participación ciudadana de este Plan, sobre todo el artículo 102 sobre reducción de material particulado PM10. Aun cuando la quema de leña es casi el 50% de la contaminación de Santiago en invierno y la reducción del uso de este combustible era la medida más eficaz, con un índice de costo/efectividad de 30 a uno (el promedio de las medidas del gobierno tienen apenas un estándar de 3 a uno), la norma para estufas nuevas de 2,5 gramos/hora, que sería obligatoria desde el 1 de enero de 2011, se postergó para 2013”. La representante del Programa Chile Sustentable adujo además que “se eliminó la exigencia de eficiencia energética para estufas a leña, el sistema de etiquetado y la prohibición de quema de leña en períodos críticos de alerta y pre-emergencia ambiental. Esto demuestra la falta de voluntad política del gobierno”.
Valenzuela y Larraín refutaron la explicación dada por el gobierno, en cuanto a que la crisis económica ameritaba esta flexibilización, pues “se trata de normas acordadas en 2004, antes de la crisis, y el 20% de las empresas ya hizo la inversión para cumplir con la normativa acordada entonces. Este relajo y esta falta de seriedad, pues tampoco se entiende la tardanza en la normas anunciadas hace un año para termoeléctricas y material particulado 2.5, demuestran que la autoridad atiende a extraños intereses y no al problema de salud que genera la contaminación del aire en la población. Aunque se sabía que la actualización del Plan no lograría cumplir la norma anual y diaria de PM 10 para el Bicentenario, la desaparición de las medidas de mejor índice costo/efectividad del Plan revelan la nula voluntad por cumplir la ley y proteger la salud de los ciudadanos”.-
