Sin duda esta metáfora refleja el estado de descomposición intelectual que posibilitó la partida del ex presidente Jorge Arrate, del Senador Alejandro Navarro y del diputado Marco Enrique Ominami, tres candidatos a la presidencia del país, que no tuvieron las mínimas condiciones para postular al interior de su partido, y luchar en condiciones de equidad, con otros candidatos de la Concertación para alcanzar en un proceso democrático directo o indirecto, el derecho a representar a un referente histórico que se ha ido oligarquizando, con la finalidad de reproducir en el poder a una clase política desgastada por sus practicas, y ajena a las problemáticas que afectan a la mayoría del país.
