Durante la inauguración de la cumbre, D’Escoto expresó que “no es humano y no es responsable construir una Arca de Noé que solamente salve al sistema económico imperante y dejé al resto a su suerte”.
Por ello, instó a las 192 delegaciones presentes en la cumbre a “tomar decisiones que atiendan la necesidad de todos”, en lugar de atender exclusivamente a la salud del sistema financiero.
La comunidad internacional “debe ir más allá” de las rectificaciones y las correcciones del actual modelo económico, que es el causante de la crisis económica que se ha extendido a todos los países del planeta y ha afectado considerablemente a las economías emergentes.
“El egoísmo y la codicia no se pueden remendar, se deben sustituir”, agregó.
D’Escoto, aseguró que el mundo debe recuperar “el noble concepto de la economía y enterrar el nefasto ecobandolerismo, que nos ha llevado a esta situación”.
Asimismo, defendió la necesidad de que la Asamblea General, a la que definió como el “G-192”, sea uno de los foros en los que se debatan las soluciones a la crisis económica global, particularmente en relación a los países menos desarrollados.
No obstante, las grandes potencias capitalistas decidieron enviar representaciones de bajo nivel, al parecer molestas con la insistencia de países en desarrollo para que la ONU tenga un papel protagónico en la lucha contra la crisis financiera.
Las posturas divergentes de las potencias occidentales y de los países subdesarrollados y en vías de desarrollo han impedido alcanzar un consenso sobre las conclusiones a las que debe llegar esta reunión de alto nivel.
“El presidente de la Asamblea General confía en que los países miembros de ese organismo ejercerán su responsabilidad política para alcanzar un acuerdo, ya que se trata de un tema de suma importancia para la humanidad”, dijo el portavoz oficial Enrique Yeves, a la agencia cubana Prensa Latina.
Según se ha anunciado, un objetivo importante de la cumbre es identificar respuestas de emergencia y a largo plazo que mitiguen el impacto de la crisis, especialmente sobre poblaciones vulnerables.
Yeves dijo que los tres elementos principales del encuentro son crear un plan de estímulo global de emergencia, hacerlo de manera que sea sostenible y crear un sistema para su seguimiento.
De acuerdo con los organizadores, las sesiones plenarias en la Asamblea General estarán abiertas a un desfile de oradores entre los que están previstos el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, así como de sus iguales de Bolivia, Evo Morales, y Ecuador, Rafael Correa.
Esas sesiones tendrán una interacción con debates paralelos en tres mesas redondas, en las que se espera la intervención del premio Nobel de economía Joseph Stiglitz y del subdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI) Murilo Portugal.
En la lista de participantes en esas mesas redondas también aparecen entre otros el secretario general de la UNCTAD, Supachai Panitchpakdi y la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena.
Boicotean conferencia ONU
Este martes, funcionarios de Naciones Unidas y grupos civiles, señalaron que los países industrializados boicotearon la Conferencia sobre la Crisis Financiera y Económica Mundial y su Impacto en el Desarrollo, que comenzará este miércoles.
En conferencia de prensa, Miguel D’Escoto, presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), expresó que “los países industrializados se han mostrado reacios a dialogar con sus colegas de naciones en vías de desarrollo”.
En sus declaraciones, D’Escoto se refirió “particularmente aquellos del Norte, se han resistido a reformar al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional, esperando que las cosas vuelvan a quedar como antes”.
Pese a la urgencia y profundidad de las transformaciones, el encuentro a realizarse en la sede de la ONU poco contribuirá al cambio, indicaron organizaciones civiles.
“Los países industrializados tratan de desestimar el legítimo papel de la ONU en el actual proceso de reformar al sistema económico mundial”, indicaron representantes del Grupo de la Economía Social Global (GSEG, por sus siglas en inglés) en rueda de prensa.
De acuerdo con el GSEG, los países industrializados han preferido usar foros como el Grupo de los Ocho (G-8) y el Grupo de los 20 (G-20) para rediseñar políticas e instituciones económicas mundiales, pese a que el efecto negativo de sus decisiones es padecido por millones de personas en el mundo.
