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Agosto 19, 2026

Marco Enríquez Ominami al galope

{mxc}Esta transición de ética mínima y concesiones máximas creó una nomenclatura neoliberal que en lo público aparece en contradicción pero que en lo privado y a la hora de los repartos tiene coincidencias sustantivas. Unos y otros, en el duopolio concertación y derecha beben insaciablemente de la misma fuente proveída por millones de chilenos que viven de su trabajo.

Las AFP abusan, pero cómo van a reclamar si unos son los dueños y los otros las administran lucrativamente.

Cómo van a poner atajo a los abusos de las telefónicas y las sanitarias si uno las privatizó, otros se hicieron dueños y otros fungen como directivos con sueldos millonarios.
 
Chile tiene ahorrados más de 30.000 millones de dólares producto del mayor precio del cobre, riqueza natural nacionalizada por Salvador Allende, pero no es capaz de darle educación universitaria a sus ciudadanos, la salud es un desastre, cuanta gente muere en los hospitales esperando una atención eficaz que nunca llega, para lo que si sirve es para que la clase política se fije por si y ante si sueldos millonarios, tenemos el parlamento mejor pagado de América Latina, los ex presidentes de Chile perciben más dinero que los ex presidentes de EEUU.
 
Sirven también para subvencionar a los bancos a los que el banco central les presta dinero a tasas reales negativas, es decir perdiendo plata, para que los chilenos de a pié les presten a casi el 50% anual.
 
A la hora de las coimas no se detuvieron ni siquiera en los temas de seguridad nacional. No fueron capaces ni de comprar un avión presidencial que funcionara.
 
Han perdido hasta el pudor, nadie ha dado una explicación política satisfactoria por el saqueo a fondos públicos en el caso MOP-GATE vino la mano salvadora de Longueira. Favor con favor se paga don Eduardo Frei y dos cancilleres socialistas habían rescatado de Londres a  Pinochet. El gobierno habla de derechos humanos cada vez que le estalla un nuevo caso de corrupción, vil utilización de las víctimas, pues el Consejo de Defensa del estado va con vehemencia implacable a negarles las indemnizaciones en cada uno de los juicios a los familiares.
 
En Ferrocarriles y el Registro Civil, cuñados por todos lados.
 
Transantiago enriquece a los operadores a más no poder, el gobierno llama a licitaciones en que se rebajan las exigencias en cuanto a contaminación provocando incluso la protesta oficial del gobierno de Brasil, se compromete el crédito internacional de nuestro estado con el préstamo trucho obtenido en el BID y todo sigue igual.
 
El sistema binominal se mantiene porque les conviene a unos y otros. La concertación se acordó ahora porque le faltan los votos comunistas para la segunda vuelta, lo que no consideró es que ya les hacen falta incluso para la primera.
 
La clase política chilena no es sólo insaciable sino además impúdica. En las elecciones votan menos de la mitad de los chilenos que podrían hacerlo. No les importa, niegan el voto a los chilenos en el exterior.
 
De todas partes vienen los quejidos.
 
Las mujeres tienen un instinto felino cuando se pone el riesgo el sustento del hogar. Salieron ellas, las de la nomenclatura, a la cancha con epítetos y descalificaciones odiosas, el miedo a perder el botín estatal se hace evidente.
 
De mascaras habla uno que fue revolucionario en Chile hasta las 8 de la mañana del 11 de Septiembre cuando sonaron los primeros tiros, que volvió a ser revolucionario en Cuba cuando esta proveía la mesa, peronista en Argentina, y lucrante lobbista a la hora de la transición chilena. El, que dejó embarcada a una generación entera, que no supo lo que fue no ya un año sino un solo mísero minuto de clandestinidad y lucha, pide también coherencia y rasga vestiduras.
 
Pero, Marco Enríquez Ominami superará todas estas iras, y las maquinaciones en su contra, que ya se preparan algunas.
 
Porque no es Marco en lo personal; lo esencial, es nuestro pueblo, que confía en él, como se lo dije hace algunos días.
 
El apoyo a Marco se hace multitudinario, se recogen más de quinientas firmas diarias sólo en el paseo Ahumada.
 
Marco va al galope como diría un hípico, el galope de la dignidad de la patria, el galope de la justicia y al galope de la victoria.
 
ROBERTO AVILA TOLEDO
 

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