“En su momento yo subrayé, como lo ha hecho hoy Marco, que no invitaba a nadie a seguir el camino de mi renuncia, pero sí a acompañarme en la senda de un cambio verdadero, progresista para Chile. Marco también se ha sumado al planteamiento formulado por nosotros, de que la Concertación, con sus aciertos y errores, es un experimento agotado, que no estuvo a la altura de las esperanzas que un día despertó, de construir un país igualitario, justo y profundamente democrático”, agregó.
Consultado por periodistas acerca de sus coincidencias y diferencias con Enríquez-Ominami, el candidato de la izquierda dijo estar satisfecho de que haya coincidencias en cuanto a un nuevo camino, de corte progresista para Chile, y a que la Concertación es un experimento agotado, pero recordó que la precandidatura del diputado ha publicitado un programa económico de corte neoliberal y paternalista, no muy diferente del que sostienen los candidatos de la Concertación y la derecha.
Arrate también destacó que una profunda diferencia es que Enríquez-Ominami no ha dicho una palabra ante el tema fundamental de quien quera cambiar el orden político, social y económico heredado de la dictadura, que impera tras 20 años de gobierno concertacionista: la convocatoria a una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Carta Fundamental y devuelva la soberanía a quien corresponde: el pueblo de Chile.
