La misma consigna tomaron durante esta semana los estudiantes secundarios, quienes poco a poco comenzaron a rearticular un movimiento a través de “ocupaciones culturales”, que no han estado exentas de críticas y que han tenido que sobrevivir pese a las amenazas de la autoridad de cancelar las matrículas a quienes participen de las tomas.
Pero el panorama de la enseñanza pública resulta caótico en todos sus niveles. Hace pocos meses que, desde las universidades, manifestaron su preocupación por la crisis que experimenta la educación superior. Sólo basta decir que al menos cuatro instituciones del Consejo de Rectores, como la Universidad de los Lagos, de Magallanes, de Atacama, y la Tecnológica Metropolitana (Utem), están al borde del colapso financiero, lo que significaría, según indicaron los propios dirigentes, que estas casas de estudios desaparezcan totalmente si no reciben apoyo del Estado.
Es por esto, que la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech) anunció en una declaración pública que otorgaba su total respaldo a las ocupaciones secundarias como actor fundamental en la lucha por la desmunicipalización de la enseñanza.
“Apoyamos la movilización de los estudiantes secundarios y el llamado a situar la educación pública en el debate nacional, terminar con el abandono que hoy día el Estado tiene hacia ella y volver a estatizar la educación. Nos une la juventud y la mala educación que compartimos y, por tanto, somos quienes deben partir de aquí consolidando este año un movimiento social de cambio. Fue el anhelo del movimiento del 2006 y lo sigue siendo hoy.”, expresó la agrupación de universitarios.
En este sentido, la Fech realizó un llamado “ a todos los actores sociales, especialmente los que están movilizados, a trabajar en conjunto, a multiplicar nuestras fuerzas, a coordinar un movimiento que vuelva a poner a la educación pública en el centro del debate nacional. Es fundamental la convergencia y la unidad, puesto que las demandas de desmunicipalización, calidad en la formación, participación y democratización, aseguramiento de lo público con trato preferencial a lo estatal son comunes y por lo tanto requieren de soluciones comunes”.
Por lo mismo, los universitarios propusieron un Encuentro Nacional de Educación que “nos permita dialogar entre iguales, llegar a puntos comunes y definir estrategias que sean base para continuar avanzando” y sentenciaron que” no le pedimos favores a los parlamentarios ni estamos por una defensa corporativa. Estamos por Chile, por construir un país más justo y esto requiere de un Estado responsable por la educación pública”.
