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Agosto 18, 2026

Ofensiva de un servidor

Hoy, todos lo saben, la vida de la concertación depende de Frei y su religión, de los partidos cristianos y de su ideología tan biológica. Frei anda reiterando gritos de socorro; llama a la cruzada final porque el terreno de las elecciones de Diciembre es un calvario lleno de clavos y espinas.   

Cierto que todos los candidatos chilenos se cobijan en mentiras y charlatismo barato. Frei  dice que la ciudadanía chilena no sólo decidirá el futuro de Chile sino que también la vida de la concertación: creo que la secreción renal no resistiría otro gobierno del bloque oficialista.

La contaminación del “yo sé  que la tarea de diciembre es difícil” no sensibiliza ni al espíritu santo. Las elecciones se han vuelto valvula de grifo en el desierto porque llamar a hacer campaña en las calles es como ir a pedir respiro para espiritualizar algo ya muerto.

AL chileno le importa un coco la subsistencia de la concertación porque conoce las mentiras de los valores de un pueblo y no desea verse confrontado a represiones que no tienen nada que ver con el futuro de la patria.

El desafío de los últimos pasos de cueca de la concertación no es la purificación de todas las calamidades que han realizado por más de veinte años de poder. Instintivamente se busca ennoblecer las grandes hechicerías de un grupo de partidos caducos y decadentes.

Frei lo sabe. En el teatro Cariola constituyó su velorio. El techo para Chile se puede levantar por doquier, claro, es un techo para los atornillados y no para el pueblo.

Para los que seguimos cuidadosamente los gobiernos que han pasado por la patria se nos hace complicado recomendar un candidato para Chile. Creo que hay que ver todas las fotos del pasado. Estudiar los nombres, las condenas, las estafas de los candidatos, y, discutir sobre las promesas que nunca llegaron.

La cosa urgente es que el pueblo lo sepa, mejor dicho, que no caiga en trampas mediocres que son maquilladas con el carismático polvo de la simpatía nacional.  Los hijos u hijas de viejos camaradas no serán iguales a sus padres. Votar por ellos es volver a entregar la revolución del quedado en las manos de candidatos que no piensan marchar al futuro sino que quedarse en el pasado.

Da pena ver que hoy se habla de los jóvenes y de su integración al proceso del terruño.

De nada sirve que los voceros del neoliberalismo social, digo, Camilo Escalona, ande dando lecciones de sensibilidades porque él no las tiene y mucho menos su partido.

Usar los lolos para seguir representando una constitución que nada tiene que ver con los derechos humanos porque es fascista, pues, caballeros, nada se fortalece sino que se destruye.

Salir a la calle, dice Frei. Pues, creo que el pueblo la hará el día que se termine la concertación y la represión pase al banco de los acusados ya que se ha traicionado al pueblo con tanta mentira y pobreza.

Godosky