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Agosto 19, 2026

La española Isabel Coixet presenta en Cannes El Mapa de los sonidos de Tokio

 Cannes.- Una de las constantes en el cine de la española Isabel Coixet es el sufrimiento amoroso, sobre todo a través del recuerdo de los ausentes. En esa estela se sitúa su sexta película, Mapa de los sonidos de Tokio, que hoy se presenta a concurso en el Festival de Cannes.

“No estoy todo el día con el látigo, ni sufriendo; ni sensible en la lluvia, como mucha gente cree –bromeó–, pero cuando amas a alguien hay una entrega que conduce al sufrimiento. Esas son las reglas del querer”, explicó.

Las familias felices no dan lugar a buenas películas. La felicidad es muy poco fotogénica, agregó la cineasta, quien explica que todos llevamos una mochila cargada de vivencias pasadas que marcan nuestro presente.

En este universo planea la referencia del novelista francés Patrick Mondiano por su forma de hablar de la influencia del pasado en la vida presente. Pero sobre todo, esta película es tributaria de las últimas páginas de On Chesil Beach, de Ian McEwan, reveló la directora.

Rodada en la capital nipona –igual que Enter the Void, del franco-argentino Gaspar Noé, cinta que se presentó ayer en competición–, Mapa de los sonidos de Tokio se centra en la historia amorosa de un español (Sergi López) que regentear una vinatería en Tokio, cuya novia se suicida. Tras la pérdida establece una conexión sexual con una desconocida (Rinko Kikuchi), contratada para asesinarlo.

En esta película hay influencias del cine asiático actual y resultan claros los guiños a Wong Kar Wai o los homenajes a los japoneses Hirokazu Koreeda y Naomi Kawase, ambos presentes este año también en Cannes.

Enamorada de los pequeños barrios de Tokio, Coixet reconoce que la capital nipona seduce, y las imágenes que ofrece el director de fotografía Jean-Claude Larrieu invitan a ello. “Tiene las voces del pasado, del periodo Edo, la cultura pop, las lolitas góticas. Tiene todo”, dice.

López, poco cinéfilo

Para Sergi López lo que engancha es la diferencia. Te sientes tan extraño que al cabo de dos horas estás integrado, afirmó el actor, quien es un asistente asiduo del certamen francés, donde saltó a la fama hace ya más de una década con Western.

El protagonista de El laberinto del fauno no conocía la filmografía de Isabel Coixet antes de esta película, lo que explica reconociendo que se ha encontrado haciendo cine sin ser profundamente cinéfilo ni tener muchas referencias de este quehacer.

La película, sin embargo, contiene una referencia indiscutible en el nombre de la vinoteca: Viridiana, un guiño a la cinta homónima de Luis Buñuel, el único director español que se ha alzado, precisamente con esa película, con la Palma de Oro.

Coixet, que debuta en Cannes, se disputa el premio con su compatriota Pedro Almodóvar (Los abrazos rotos), en un año en el que ha sido notoria la presencia española, con el estreno de Ágora, de Alejandro Amenábar, fuera de concurso.

Su cinta es la última en presentarse mañana y habrá que ver si se repite la gesta del año pasado, cuando resultó vencedora la película que se presentó al final del certamen, La clase, de Laurent Cantet.

Pasiones rotas y oportunidades perdidas se abocan en Mapa de los sonidos de Tokio. La cinta fue recibida por debajo de las expectativas y se llegaron a escuchar abucheos.

Antes se proyectó en el certamen Visages, del taiwanés Tsai Ming-Liang. Protagonizada por Laetitia Casta, es un homenaje a la obra de Francois Truffaut e incorpora a Jean-Pierre Léaud, quien hace 50 años asistió al festival con Les quatre-cents coups.

Ambas películas ponen punto final a una competición jugosa, con algunas de las figuras más relevantes del cine contemporáneo. El jurado lo preside la francesa Isabelle Huppert.