Lo que comenzó con la toma la madrugada del sábado de las puertas del mineral de Chuquicamata por uno de los sindicatos de Codelco Norte, acción que se repitió la madrugada del lunes, ha seguido este miércoles con la toma del edificio institucional de Codelco Norte, impidiendo el ingreso de casi 400 personas.
Los trabajadores protestan porque, según ellos, la administración planea externalizar un área que, sólo en Chuquicamata, dejaría a 300 trabajadores directos sin sus fuentes laborales.
Por ser este un proyecto corporativo de codelco, al sumar a las otras divisiones de la estatal, el número de trabajadores que dejarían de ser empleados directos superaría los 700.
Este movimiento, por primera vez en muchos años, aunó a todos los sindicatos de Chuquicamata, quienes en su conjunto representan a seis mil trabajadores.
Los dirigentes exigen que la Administración entregue un documento formal que garantice la dotación, dependencia y funcionalidad de los trabajadores amenazados.
La protesta fue por despidos en la Estatal y por la amenaza de externalizar varios cientos de puestos de trabajos directos.
