“Existe una mayor dependencia de las compañías de la región en financiamiento de corto plazo en los mercados locales de capital y líneas de crédito bancarias”, sostuvo Alexander Carpenter, analista de Moody’s para América Latina, al abundar que la capacidad de las empresas para obtener un financiamiento de más largo plazo será un factor clave de las calificaciones de las agencias en los próximos seis a 12 meses.
Existe una mayor dependencia de las compañías de la región en financiamiento de corto plazo en los mercados locales de capital y líneas de crédito bancarias, sostuvo Alexander Carpenter, analista de Moody’s para América Latina, al abundar que la capacidad de las empresas para obtener un financiamiento de más largo plazo será un factor clave de las calificaciones de las agencias en los próximos seis a 12 meses.Moody’s destacó que las calificaciones negativas en el primer trimestre del año estuvieron motivadas por los riesgos de financiamiento.
De las 18 acciones de calificación negativas, 15 fueron parcialmente “motivadas por un perfil de liquidez más débil y la mayor dependencia en fuentes externas de fondeo”.
Carpenter aseguró que las calificaciones negativas de los últimos dos trimestres son el reflejo de situaciones de liquidez más débiles y de una “rápida desaceleración del crecimiento económico” de América Latina desde octubre de 2008.
Para la agencia estadunidense, el alto riesgo de financiamiento en la región surge de varios factores. Uno de ellos es la mayor dependencia en deuda de corto plazo, así como el flujo libre de efectivo negativo que ocasionan las fuertes inversiones de capital y los pagos extraordinarios de dividendos.
Moody’s estimó que en 2010 y 2011 los emisores de deuda corporativos no financieros enfrentarán necesidades de refinanciamiento por aproximadamente 73 mil millones de dólares, de los cuales 38 mil millones tienen vencimiento el año próximo y el resto en 2011.
