La acuciada General Motors (GM) está preparada para una declaración de quiebra si fuera necesario, pero emergerá “con nuevo vigor” de su crisis, dijo este domingo el nuevo presidente de la compañía, respaldado por el gobierno, Fritz Henderson.
“Preferimos hacer esto sin recurrir al proceso de quiebra”, dijo Henderson en la cadena NBC, en momentos en que el primer fabricante norteamericano de coches emprende una dolorosa reestructura con el apoyo financiero del gobierno.
“Pero sería prudente asegurar de que estamos planificando (una quiebra bajo control judicial) si necesitáramos recurrir a ello”, afirmó.
Henderson indicó que también existía la perspectiva de nuevas supresiones de empleos y cierre de plantas, en momentos en que GM lucha por sobrevivir y anticipa que en el futuro sólo fabricará cuatro marcas principales.
