Desde Praga, horas antes de pronunciar un discurso sobre proliferación nuclear, el presidente estadounidense, Barack Obama, calificó como “una provocación” el lanzamiento del satélite norcoreano, al tiempo que solicitó la reunión del Consejo de Seguridad para analizar esta crisis.
Entretanto, en Nueva York, el embajador japonés en la ONU, Yukio Takasu también solicitó una reunión urgente del Consejo para analizar lo que Washington, Tokio y Seúl catalogan como una violación a las resoluciones adoptadas en 2006 por ese organismo.
Por su lado, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó que Pyongyang haya despreciado los llamados internacionales para que desistiera de efectuar el lanzamiento.
“El secretario general de la ONU lamenta que, haciendo caso omiso de todos los llamados internacionales, la República Democrática Popular de Corea siguiera adelante con sus planes de lanzar” el satélite, señaló un comunicado emitido por el organismo que preside.
Igualmente, Ki-moon sostiene que en función a la “volatilidad en la región (…) tal lanzamiento va en contra de los esfuerzos para promover el diálogo, la paz regional y la estabilidad”, mientras instó a Corea del Norte a “cumplir con las relevantes resoluciones del Consejo de Seguridad, y a todos los países involucrados a buscar formas de construir confianza y restaurar el diálogo, incluyendo la rápida reanudación de las negociaciones a seis partes sobre el desarme nuclear norcoreano”.
Por otra parte, desde la sede de la ONU se precisó que tanto China como Rusia, ambas naciones con derecho a veto en el Consejo de Seguridad y que han hecho un llamado a la moderación, probablemente intercepten cualquier iniciativa de EE.UU. o sus aliados occidentales por estimular nuevas sanciones a Pyongyang luego del lanzamiento del satélite.
Otro llamado del mandatario de EE.UU. fue hacia los representantes de la Unión Europea (UE), por lo que les solicitó su cooperación en la condena al lanzamiento del satélite norcoreano de comunicaciones.
Dicha solicitud se produjo en la cumbre U.E.-EE.UU. que se lleva a cabo en en Praga, donde el Jefe de Estado norteamericano aseguró a cambio, que Washington está dispuesto a cooperar con Europa en asuntos como la lucha contra el cambio climático.
Obama insistió en una “reacción unificada de la comunidad internacional contra el lanzamiento de este domingo, al tiempo que aseguró.
No todo es oposición
China espera que “las partes actúen con moderación y mantengan la calma”, según precisó la portavoz de turno del Ministerio de Asuntos Exteriores, al tiempo que, luego del lanzamiento del satélite de comunicaciones, deseó que el resto de países actúen de forma pacífica para “salvaguardar conjuntamente la paz y estabilidad en la región”.
China aseguró que seguirá “desempeñando un papel constructivo” para solucionar el conflicto norcoreano.
Rusia también hizo, por su parte, un llamamiento a la moderación mientras sus expertos militares analizan toda la información e hizo hincapié en la necesidad de “impedir una escalada en la península de Corea”.