La semilla de ir al Carnaval de Oruro se me coló en el vestón el año pasado o antepasado cuando andaba filmando “La Tirana” como decimos los chilotes.Con el documentalista José Luis Valenzuela y el músico Víctor Sepúlveda.
Víctororuro se hace llamar el también fotógrafo nacido en Valparaíso.
Y este año se pudo.
Primero Santiago Iquique por Bus.
Dos o tres dosis de D.hause.BusTV, con público cautivo.
Bastante rato mirando por la ventana y mucho tuto y lectura.
Y mp3.
Iquique. Bella ciudad ensimismada entre Desierto y mar.
El bus de las 10 de la noche en las cercanías del llamado-barrio boliviano.
Finalmente salir a las y media. La mayoría bolivianos y nosotros tres.
Subiendo del nivel del mar a los tres mil quinientos metros de altura.
A dormir en Colchane, adentro del bus con salida a pucho y meo bajo el cielo un poco más cercano y donde el valioso oxígeno en un par de minutos apagando las colillas y dejarse llevar por el asombro del frío y la nitidez y la alegría muda de sus colores y elegantes modos.
Bueno dormir o intentar dormir en el bus.
El cuerporillero se va acostumbrando a la altura, a la manera de respirar y de caminar. Y el cantito del castellano fundido en el aymará.
Un agüita de chachacoma para ver al padre sol haciendo humear como geysers, el despertar y la apertura de la frontera.
Y partir a las cuatro horas con parada para mear en el descampado. En el vado del camino de ripio y el nuberío iluminado por el lejano sol atlántico o pacífico.
Las afueras de Oruro esta en veremos, en una construcción calma y permanente.
Subiendo el ladeo del cerro el fin del viaje.
Estirando las piernas después de mucho estar sentado.
Escuchando la ciudad agitada por su carnaval patrimonio de la humanidad.
A las dos y con hambre en la ciudad de Oruro.
Un recorrido por la ciudad hacia la pensión Ideal, que les consiguiera el músico Víctor.
Víctor andaba en una pega fotográfica en África.
El diario “La Patria” de la ciudad destacaba en toda su portada esta
Obra Maestra de la humanidad.
-La señora de la pensión andaba bailando. Asi que un joven les conduce con parsimonia y mucho reojo, al tercer piso del hostal con tres camas y una ventana a una estrecha calle de barrio antiguo.
Desde dicha altura se podía ver a una señora morena instalar su venta ambulante de distintos tipos de gorros.
Un hombre y su hijo llenaban pacientemente pequeñas bombitas de agua.
Una batalla de bolitas de agua y ametralladoras de agua. Hay que andar alerta. Hija y padre se compran unos frágiles impermeables que sirven para los imprevistos de la calle y del clima.
De pronto les llegó espuma blanca de un spray veloz y risueño.
Por las calles sobretodo los niños y los jóvenes se van arrojando las bolitas de agua. Con impermeables de plástico trasparente. Ríen pues por estos tres o cuatro días su ciudad de Oruro les pertenece.
Siempre a lo lejos la música ondulante y el padre sol con sombrero.
Y deambulan felices por las calles llenas de puestos con todo tipo de ofertas chinas y algunos puestos de fina artesanía.
En el alto de lo que se escucha son el diálogo permanente de percusión y vientos. Tams Tams a veces contrapunteados por truenos. O por el zapatear de estos miles de bailarines que hacen que esta ciudad y Bolivia y Latinoamérica pueda diosfrutarla.
Transmitiendo una televisión el recorrido serperteante, que este año se había ampliado. Difícil desafío, mientras de reojo nuestro festival de Viña y la señal internacional se mira mucho caballero pues la tele aquí está empezando.
Si te sientas en las graderías por 100 pesos bolivianos por persona para ver pasar a las cincuenta cofradías de bailarines y músicos.
El diálogo entre el corazón y la respiración.
Y la respiración agitada por los 3.500 metros de altura y por la energía de Algarabía generalizada.
Los sincretismos que se impusieron con el tiempo.
Ángeles y Diablos y Diosas y cultura antigua Bolivianaymará.
De pronto el algodonal alucinado por la energía emitida por ese millón andante de allí abajo, lanzando sus bramidos y relámpagos y el agua a chorros disminuyendo un poco el ritmo.
Mientras corren los líquidos y poca gente fumando.
El presidente Evo Morales
Y el inmenso diálogo entre la percusión y los vientos y los bailes.
Celebrando.Dando las gracias a la Pacha por las fertidilades de la tierra.
A fines de febrero se celebra el carnaval de Bahía en Brasil y este de Oruro en Bolivia.
Los nombres de algunas cofradías:
Tradicional Diablada de Oruro,LLamerada Zona Norte,Caporales centralistas,Morenadas Central Cocanis,Negritos Unidos de la Saya,Conjunto antawara,Morenada mejillones.
Algunos cantan,otros gritan otros susurran otros se rìen desde hace mil años.
No tuvieron ningún problema por sensaciones o brutalidades racistas. Ni en el taxi, ni en el café del desayuno y en las graderías, compartieron con familias que comían y bebían invitándonos alegremente.
Con un deje de orgullo les hablaron del significado de algunas de las 54 agrupaciones de músicos y bailarines.
Tres y cuatro y dos días dale que dale en esos trances colectivos.
Simultáneamente el carnaval de río estaba también en su gran marejada humana. Tierra altura y agua. Los rostros de sus morenías, agradeciéndole a la Pachamama por los alimentos.
Por el costillar con camote. Por el vasito de chachacoma en la frontera.
Por la pata de pollo con paceña. Por ir a la par con la naturaleza.
En medio de la algarabía se puso a leer el diario “La Patria”.
Oruro , lunes 23 de febrero de 2009
“Hay recuerdos nada gratos de los prolongados carnavales, como la toma de Antofagasta por fuerzas del ejército chileno mientras en nuestro país se bailaba-locamente- sin saber que parte de nuestra soberanía había sido hollada…”.
Fragmentos de este tipo de periodismo sirve para vomitar, que también sucede en variados tipos de carnavales.
En ese momento le llegó una bolsa de agua de la gradería del frente y el diario desapareció de sus manos.
Se rió de mala gana. Sus hijos se rieron y uno de ellos arrojo una bolsa de agua que le dio un joven boliviano.
En la Plaza principal,con arcos de medio punto como en la plaza de Madrid, el presidente Evo Morales, se bañó de baile,agua y espuma.
Pese a las dificultades políticas dado el nuevo paradigma.
Allí estaba el Aymará. Por eso mismo, puesto que sin identidad cultural estas nuevas naciones nuestras serían hojarasca.
En toda Bolivia ya no había que jurar por Dios para las ceremonias Oficiales.
El baile de las autonomías altiplánicas a corazón abierto.El Carnaval de Oruro les dejó pensando de que porqué en Chile se logró eliminar carnavales y algarabías populares, relacionadas con la naturaleza.
Descontando el 18 y el año nuevo.
Y los colegios y las Ues que se vayan preparando para el desfile aculebrado pasando por el Parque Forestal.
Para agradecerle a la tierra por su existencia misma.
Por las papas cosechadas, entre hojas y lluvias.
Al Carnaval de Oruro.
Desde Vanuatu-el archipiélago + feliz do mondo
para El Clarín de Chile.
Jordi LLoret
Dos o tres dosis de D.hause.BusTV, con público cautivo.
Bastante rato mirando por la ventana y mucho tuto y lectura.
Y mp3.
Iquique. Bella ciudad ensimismada entre Desierto y mar.
El bus de las 10 de la noche en las cercanías del llamado-barrio boliviano.
Finalmente salir a las y media. La mayoría bolivianos y nosotros tres.
Subiendo del nivel del mar a los tres mil quinientos metros de altura.
A dormir en Colchane, adentro del bus con salida a pucho y meo bajo el cielo un poco más cercano y donde el valioso oxígeno en un par de minutos apagando las colillas y dejarse llevar por el asombro del frío y la nitidez y la alegría muda de sus colores y elegantes modos.
Bueno dormir o intentar dormir en el bus.
El cuerporillero se va acostumbrando a la altura, a la manera de respirar y de caminar. Y el cantito del castellano fundido en el aymará.
Un agüita de chachacoma para ver al padre sol haciendo humear como geysers, el despertar y la apertura de la frontera.
Y partir a las cuatro horas con parada para mear en el descampado. En el vado del camino de ripio y el nuberío iluminado por el lejano sol atlántico o pacífico.
Las afueras de Oruro esta en veremos, en una construcción calma y permanente.
Subiendo el ladeo del cerro el fin del viaje.
Estirando las piernas después de mucho estar sentado.
Escuchando la ciudad agitada por su carnaval patrimonio de la humanidad.
A las dos y con hambre en la ciudad de Oruro.
Un recorrido por la ciudad hacia la pensión Ideal, que les consiguiera el músico Víctor.
Víctor andaba en una pega fotográfica en África.
El diario “La Patria” de la ciudad destacaba en toda su portada esta
Obra Maestra de la humanidad.
-La señora de la pensión andaba bailando. Asi que un joven les conduce con parsimonia y mucho reojo, al tercer piso del hostal con tres camas y una ventana a una estrecha calle de barrio antiguo.
Desde dicha altura se podía ver a una señora morena instalar su venta ambulante de distintos tipos de gorros.
Un hombre y su hijo llenaban pacientemente pequeñas bombitas de agua.
Una batalla de bolitas de agua y ametralladoras de agua. Hay que andar alerta. Hija y padre se compran unos frágiles impermeables que sirven para los imprevistos de la calle y del clima.
De pronto les llegó espuma blanca de un spray veloz y risueño.
Por las calles sobretodo los niños y los jóvenes se van arrojando las bolitas de agua. Con impermeables de plástico trasparente. Ríen pues por estos tres o cuatro días su ciudad de Oruro les pertenece.
Siempre a lo lejos la música ondulante y el padre sol con sombrero.
Y deambulan felices por las calles llenas de puestos con todo tipo de ofertas chinas y algunos puestos de fina artesanía.
En el alto de lo que se escucha son el diálogo permanente de percusión y vientos. Tams Tams a veces contrapunteados por truenos. O por el zapatear de estos miles de bailarines que hacen que esta ciudad y Bolivia y Latinoamérica pueda diosfrutarla.
Transmitiendo una televisión el recorrido serperteante, que este año se había ampliado. Difícil desafío, mientras de reojo nuestro festival de Viña y la señal internacional se mira mucho caballero pues la tele aquí está empezando.
Si te sientas en las graderías por 100 pesos bolivianos por persona para ver pasar a las cincuenta cofradías de bailarines y músicos.
El diálogo entre el corazón y la respiración.
Y la respiración agitada por los 3.500 metros de altura y por la energía de Algarabía generalizada.
Los sincretismos que se impusieron con el tiempo.
Ángeles y Diablos y Diosas y cultura antigua Bolivianaymará.
De pronto el algodonal alucinado por la energía emitida por ese millón andante de allí abajo, lanzando sus bramidos y relámpagos y el agua a chorros disminuyendo un poco el ritmo.
Mientras corren los líquidos y poca gente fumando.
El presidente Evo Morales
Y el inmenso diálogo entre la percusión y los vientos y los bailes.
Celebrando.Dando las gracias a la Pacha por las fertidilades de la tierra.
A fines de febrero se celebra el carnaval de Bahía en Brasil y este de Oruro en Bolivia.
Los nombres de algunas cofradías:
Tradicional Diablada de Oruro,LLamerada Zona Norte,Caporales centralistas,Morenadas Central Cocanis,Negritos Unidos de la Saya,Conjunto antawara,Morenada mejillones.
Algunos cantan,otros gritan otros susurran otros se rìen desde hace mil años.
No tuvieron ningún problema por sensaciones o brutalidades racistas. Ni en el taxi, ni en el café del desayuno y en las graderías, compartieron con familias que comían y bebían invitándonos alegremente.
Con un deje de orgullo les hablaron del significado de algunas de las 54 agrupaciones de músicos y bailarines.
Tres y cuatro y dos días dale que dale en esos trances colectivos.
Simultáneamente el carnaval de río estaba también en su gran marejada humana. Tierra altura y agua. Los rostros de sus morenías, agradeciéndole a la Pachamama por los alimentos.
Por el costillar con camote. Por el vasito de chachacoma en la frontera.
Por la pata de pollo con paceña. Por ir a la par con la naturaleza.
En medio de la algarabía se puso a leer el diario “La Patria”.
Oruro , lunes 23 de febrero de 2009
“Hay recuerdos nada gratos de los prolongados carnavales, como la toma de Antofagasta por fuerzas del ejército chileno mientras en nuestro país se bailaba-locamente- sin saber que parte de nuestra soberanía había sido hollada…”.
Fragmentos de este tipo de periodismo sirve para vomitar, que también sucede en variados tipos de carnavales.
En ese momento le llegó una bolsa de agua de la gradería del frente y el diario desapareció de sus manos.
Se rió de mala gana. Sus hijos se rieron y uno de ellos arrojo una bolsa de agua que le dio un joven boliviano.
En la Plaza principal,con arcos de medio punto como en la plaza de Madrid, el presidente Evo Morales, se bañó de baile,agua y espuma.
Pese a las dificultades políticas dado el nuevo paradigma.
Allí estaba el Aymará. Por eso mismo, puesto que sin identidad cultural estas nuevas naciones nuestras serían hojarasca.
En toda Bolivia ya no había que jurar por Dios para las ceremonias Oficiales.
El baile de las autonomías altiplánicas a corazón abierto.El Carnaval de Oruro les dejó pensando de que porqué en Chile se logró eliminar carnavales y algarabías populares, relacionadas con la naturaleza.
Descontando el 18 y el año nuevo.
Y los colegios y las Ues que se vayan preparando para el desfile aculebrado pasando por el Parque Forestal.
Para agradecerle a la tierra por su existencia misma.
Por las papas cosechadas, entre hojas y lluvias.
Al Carnaval de Oruro.
Desde Vanuatu-el archipiélago + feliz do mondo
para El Clarín de Chile.
Jordi LLoret
