Por eso su mira es destruir el socialismo cubano desde fuera con la complicidad interna de políticos útiles.
Cuba representa la civilización opuesta al capitalismo reinante y será parte en algún momento del modelo de que disponga la inmensa mayoría de la humanidad para no ser víctima del genocidio o de la explotación clasista de la anterior burguesía mundial convertida en violenta aristocracia empobrecida pero privilegiada.
El socialismo cubano es solidario, aporta médicos, profesores a otros pueblos. Su revolución se dirige a los humildes estableciendo servicios de calidad, educación, salud, seguridad alimentaria, para todos. Planifica su economía logrando la mejor relación existente entre consumo y sustentabilidad. En el Índice de Desarrollo Humano de la ONU supera a China, Rusia, Brasil, México a pesar de estar bloqueada.
La paz, el cuidado del la naturaleza, la cultura, la igualdad, el consumo racional, no son metas de la civilización comercial dominante hoy.
Cuba va más adelante en la defensa de la conservación de la especie humana, todas las formas de vida y el medio físico. Es un ejemplo de creación política disponible para todos los pueblos del tercer mundo e incluso de los desarrollados una vez que explote la crisis final.
Hay que apoyarla y debe defenderse.
