En una nota de Ángeles Cruz Martínez (La Jornada, 6/3/09) se registran datos y afirmaciones de la Secretaría de Salud y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) que no tienen sustento científico y que demuestran su desconocimiento sobre el tema del humo de tabaco, en este caso para los llamados fumadores pasivos.
Repiten como loros las intencionadas afirmaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que también ha demostrado absoluta parcialidad en la selección de los estudios en que ha basado su campaña mundial en contra del consumo de tabaco.
Afirmar, como lo hace la Cofepris, que “existe la evidencia científica –inequívoca– de que la exposición al humo de tabaco es causa de mortalidad, morbilidad y discapacidad” es una deliberada y grande mentira basada en datos estadísticos que no prueban nada más que correlaciones establecidas en muestras sesgadas y cuyos resultados son altamente discutibles.
