En este marco de dificultades, Latinoamérica busca ejemplarmente nuevos caminos democráticos que pongan la economía al servicio de las grandes mayorías. La izquierda y el progresismo avanzan por el continente trayendo una luz de esperanza a los pueblos, buscando traducir valores y anhelos permanentes en nuevas propuestas que se adaptan a las realidades de cada país, en un marco de irrestricto compromiso con la democracia.
Chile no podía estar ajeno a esta ola esperanzadora, pese al dominio del neoliberalismo que nos convirtió en un laboratorio de políticas, impulsadas en dictadura. Hemos sido “pioneros” en la reducción del Estado a su mínima expresión, en la pérdida de derechos laborales, la precarización del empleo, la privatización de riquezas, de servicios básicos, de la salud y la previsión social, la educación, todo lo cual forma parte sustantiva de la pesadilla de la cual el mundo comienza a despertar en medio de la tormenta global.
En las casi dos décadas de manejo económico de la tecnocracia al servicio de poderosos grupos empresariales y del capital transnacional, de los cuales el candidato de la Alianza , Sebastián Piñera es su más fiel seguidor y exponente, Chile ha visto profundizarse la desigualdad y la exclusión política y social del mundo popular, incrementándose el malestar social traducido en el desapego hacia la institucionalidad democrática en construcción, hacia los partidos y a las elites que detentan el poder.
Pese a los afanes liberalizadores en el ámbito económico, nuestro país es uno de los más atrasados del planeta en lo que a los temas valóricos se refiere. Poderosos partidos confesionales se oponen sistemáticamente a la discusión de una agenda moderna, que incluya la despenalización del aborto terapéutico, el derecho a una muerte digna o la legalización del matrimonio homosexual, temas que están incluídos en las legislaciones de diversos países europeos y latinoamericanos
No es extraño que en este ambiente surjan las voces que convoquen a los descontentos a la búsqueda de caminos de salida e impulsen la construcción de nuevos referentes que potencien la esperanza. Una de ellas, la nuestra, es la de Jorge Arrate, líder progresista que se ha atrevido a mirar lo recorrido con sentido autocrítico y ha procedido en consecuencia independizándose de una coalición gobernante agotada, para ponerse al servicio de un nuevo movimiento por un Chile más justo para todos.
Precisamente esta mirada autocrítica permite establecer un puente hacia el conjunto de la disidencia con el sistema imperante, extendida desde los disconformes al interior de la coalición gobernante hasta la izquierda excluida, desde los militantes hasta los independientes. Planteándose con una clara propuesta anti-neoliberal y proponiendo una nueva Constitución Política para Chile, que surja de una Asamblea Constituyente.
Los abajo firmantes valoramos en Arrate su decisión para emprender y encabezar un camino alternativo a la Coalición gobernante y una opción real para enfrentar a la derecha.
Apoyamos a Arrate por su discurso contra la exclusión y la inequidad, y por la integración interna y más allá de las fronteras. Por más participación ciudadana y más cohesión social, contra la Constitución del 80 y por la Asamblea Constituyente.
Apoyamos a Arrate al reconocer que, aunque las cosas han cambiado en estos años de Gobiernos de la Concertación , alerta y critica la falta de decisión para avanzar más y profundizar procesos de cambio social, como los que se están viviendo en diferentes países latinoamericanos.
Apoyamos a Arrate en tanto resignifica el papel del Estado como asignador y regulador de los servicios públicos básicos y rescate de los recursos naturales con respeto a las comunidades y el medio ambiente, alentando una ciudadanía participativa y responsable.
Apoyamos a Arrate en su propuesta de construcción de un frente social de izquierda y progresista, con diferentes corrientes en su seno, que exprese alternativas a las existentes y fortalezca las banderas del compromiso con los más desposeídos, la equidad, la participación y solidaridad
Finalmente, y en consideración de todo lo anterior, esperamos que el Juntos Podemos, más otros actores, personalidades progresistas y democráticas lo elijan su abanderado presidencial porque su opción representa una mayor transversalidad y es un aporte sustantivo a la construcción de una alternativa de izquierda pluralista, tan necesaria para nuestro país.
Nombre Actividad
Luis Arellano Periodista popular
Iara Arenillas Educadora Diferencial
Lyn Bellet Profesora de Danza
Rosario Cifuentes Kiropráctica
Dante Donoso Profesor de Estado en Historia y Geografía
Diamela Eltit Escritora
José Godoy Profesor de Estado en Historia y Geografía
Alejandro Núñez Administrador Público y Cientista Político
Coral Pey Ex Candidata a Diputada por Gente en Movimiento (Pacto PC-MAPU)
Alexis Reinoso Gráfico
Esteban Rodríguez Trabajador Técnico
Marisol Rodríguez Artesana
Patricia Wacquez Escultora
Para adherir al documento, favor escribir a
