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Agosto 18, 2026

Asambleas de Bar

Todo el mundo anda tocando el tema de la crisis económica… es bueno, es necesario que se hable de ello porque se quiera o no. Muchos ya andan haciéndole el velorio al capitalismo. Antes se decía que después de una revolución los revolucionarios eran los más peligrosos. En una depresión es casi lo mismo: los más peligrosos son los capitalistas. Pero vamos con calma.

Muchos de los analistas que se leen en los diarios pitucos y adinerados usan textos de viejos zorros tipo Wallerstein. Cierto que estos ñatos le ponen color  a sus análisis y se cachiporrean con algunas opiniones que dieron años atrás diciendo que el bloque soviético se derrumbaría…  Nada de nuevo en los análisis de los cachiporras que se creen la “pitilla” del yoyo.

!Ay!, para leer tanto análisis hay que tener buen estómago. Los estudiosos, los economistas, los otros, digo, los banqueros y los accionistas andan pidiendo hora en París para ir a conversar con los brujitos que leen las manos y apresuran los mecánicos para que finalicen la maquina del tiempo y puedan enfrentarse al  futuro.

Muchos de nosotros que andamos escribiendo casi todos los días, pues optamos por seguir un camino más noble, más aterrizado y honesto. Conversamos con jornaleros, estudiantes, dueñas de casas, jubilados y vendedores de pomadas.

Es admirable escuchar algunos obreros jubilados que pasan todo el santo día jugando a las cartas y hablando de economía mundial. Toscano, viejo emigrado italiano, compra y vende acciones. Dante, un viejo periodista argentino, que vive en Europa, anda por los parques públicos mostrando los diarios de economía y recomendando a Pedro Juan y Diego que inviertan sus platas en Chile. Los otros jubilados, municipales que andaban barriendo las calles tienen sus ideas sobre la depresión y se quedan en el pasado prefiriendo el hambre a cambio de revoluciones del proletariado. Otros, lo más críticos, condenan las juventudes acomodadas y piden a los santitos que se vuelva a los regimientos para que se hagan más hombres.

El broche de todo el despelote económico se lo quieren cargar a los lolos porque se les acusado de “aletargados”. 

Francamente habría podido no escribir las frases de los jubilados, porque, entiéndase, no soy periodista, soy uno como todos mis lectores… ósea, una mortal simple que goza con las asamblea de bar.

Acusar a las juventudes de aletargados es grave. Compréndase que los jubilados vivieron otras épocas, otras crisis y otras guerras de liberación. Un jubilado se va en volada y se pega un análisis sobre la revolución francesa y las huelgas generales del 1968.  Es interesante hablar con estos viejos.

Pregunto a uno de ellos si conocen al viejo chamullero de nombre “Wallerstein”. El periodista argentino no espera para dar su opinión, clara, corta y casi con un parapeto para protegerse: “Che, qué querés que te responda? Wallerstein es parte del capitalismo… y cuidado, che, sus puntos de vistas son para defender su billetera y no para repartir el pan…” Los otros jubilados no se interesan tanto del sociólogo Immanuel Wallestein.

Son crisis como las otras, dice otro.

!Puta que serenidad que tienen estos viejos!

Son hombres sufridos, jornaleros de la pala y el chuzo que hacen análisis de bar, pero, que son respetados por ser ellos tan bien aterrizados. Las deudas del capital son iguales a las que tiene un pobre que pide fiado un octavo de aceite, dice una señora. Traducido al lenguaje de los economistas, el endeudamiento  del capitalismo  es masivo que, cuando llega al final de una pirámide, explota y se va todo en la nada.

Un muchacho, Germanista y estudiante de dramaturgia en un teatro de la ciudad, dice que el capitalismo no depende de las luchas de clases sino que de sus propios medios. No sé si el pensamiento del estudiante se puede comprender… pero lo que busca decir que la anarquía del capital se resuelve con su misma anarquía.

En los negocios las dueñas de casas ya compran poco. Son viejas compañeras. Son realistas como todas las madres. El sistema capitalista tocó el techo…dicen. Para ellos no hay problemas, al contrario, han acumulado tanto que hay que edificar techos más altos… y el capital no desaparece sino que se renueva.

Claro que entre todos los hombres de la tierra hay gente asustada. tenemos los pesimistas que andan ya diciendo que se regresa a la esclavitud y al estalinismo.

Otros proponen un sistema nuevo.

Los más severos acusan a los políticos de ser marionetas del capitalismo.

Para finalizar, pregunto a los jubilados si los países ricos se empobrecerán? Si las arcas de las naciones pobres resistirán a la crisis? Si el nuevo ciclo de los 500 años de la historia del capitalismo prevé nuevas expansiones y repartición del mundo?

Los jubilados se miran a los ojos.

Si, esa es la tendencia. Se ocuparan otras fronteras. Mirá Chile, che, me dice el argentino, cuando menos se piense deberá ocupar otras fronteras… para estar en sintonía con el nuevo ciclo.

No creo que estos hombres sean inferiores a los grandes estudiosos de las crisis económicas. Sus análisis pues me los guardo, los publico y los dejo como protocolo de una asamblea del pueblo que no busca cachiporrearse con los conocimientos que ellos manejan sino que los entregan para que los entiendan.

Ivan Godosky