¿Qué hacer? Chile necesita un salvador. Cierto, no un Zorro o un Batman. De todas formas los votantes tienen la responsabilidad. Es terrible votar. Es el castigo de ser ciudadano cuando se presentan tres candidatos cojos.
Claro, se puede decir que se vive en una transición… y ella tiene sus debilidades: Se puede creer? Pienso que el chileno ya no cree en nada. Hasta hoy no se ha visto una propuesta seria que logre capturar un ciudadano.
Las votaciones de Diciembre serán como entregar una molotov a los votantes. O se vota por Adolfo el rebelde cuyo plan es reprimir el libre pensamiento de los estudiantes de la patria. El otro voto puede ser para Frei que de crisis no se entiende porque nunca ha sido capaz de resolverlas. Por último se le entrega la patria a Piñera que de plata se baña y puede transformar al ciudadanos chileno en un simple y sudado operario de sus empresas. En fin, tres mosqueteros no aptos para Presidentes.
Por otro lado lo que más duele a los militantes socialistas honestos es la decisión de la dirección del PS chileno cuando se le ocurrió nombrar como único candidato a Frei. Fue un combo a la maleta, declaran algunos: otros, los más analíticos, dicen que los de arriba han logrado destruir el legado del compañero Salvador Allende.
Antes el partido de Frei fue el eterno contrario del pasado que ahora, ironía de la de vida, oxigenará, por poco tiempo, los pulmones del agónico Partido Socialista de Chile.
Se pasa a otra etapa, cierto. El PS chileno renuncia a su pasado histórico; abandona sus aliados de siempre; se vuelve el partido que siempre soñó ser, un partido católico, anti comunista y “social-capitalista”. Es inútil hablar de los cuadros del pasado, de aquellos que cayeron baleados, asesinados, torturados y desaparecidos. Se acabó llanto de masas: adiós al clavel, a la empanada y al vino tinto. En cambio, Adolfo, el colorín, ofrece para la patria una franja de Gaza… Tan democrático él.
Se me ha preguntado si yo tuviera la posibilidad de votar por quién lo haría?
Francamente en la lista de los tres candidatos habría puesto mi nombre… ósea, sería el cuarto candidato. Cada voto es libre. Cada persona es responsable de sus actos… aunque el voto será nulo, pues el chileno ha votado por él y no por el represor que le ha impuesto el Estado.
En fin para los analistas del exilio los limites de la patria han llegado a su meta. No se caerá en el caos… eso nunca porque la constitución fascista prevé, en caso de desorden, que las fuerzas armadas pongan fin a las protestas. En fin, una transición protegida con tanques y aviones, con represiones y muertes.
El chileno no tiene nada de perder porque ya lo ha perdido todo.
No hay dudas que durante todos estos meses habrán contestaciones públicas, tomas de escuelas, reinvindicaciones sociales, marchas de mujeres, en fin… se prevé un año lleno de turbulencias sociales.
Cómo evitarlo?
Naturalmente que en poco tiempo no se pueden promulgar nuevas leyes… pero si, eso es verdad, se pueden tomar propuestas de 20 años atrás cuyas resolver los crímenes realizado por el pasado régimen fascista y la creación de nuevos puestos de trabajo. Son tres cosas que podrían salvar a Chile.
Si no hay capacidad para solucionar los problemas que podrían meter en jake la tranquilidad del gobierno, pues, ahora, es necesario dirigirse al pueblo y decirles, pan pan vino vino, que desde tal fecha y tal hora, la patria vivirá en Estado de Sitio.
Falta un candidato joven, uno que logre entregar seguridad a los votantes y no bienestar a las pirañas gris oscuras. Para ello, pues, nunca es tarde. En Chile, para ser Presidente hay que ser chileno, saber leer y escribir; eso me decía mi abuelo. Ahora, qué esperan chilenos?
Ivan Godosky
