Importadores y comerciantes de automóviles en Bolivia cerraron este lunes la principal ruta que une a la nación con Chile, en rechazo a un decreto del presidente Evo Morales que limita la importación de autos usados, desde el puerto de Iquique. El decreto del mandatario Boliviano busca evitar que el parque automotriz de la nación se convierta en chatarra contaminante, por ello limita la importación de autos que tengan más de cinco años de existencia, sin embargo, los importadores bolivianos se oponen a la medida pues afecta su negocio.
Un jefe policial informó que la protesta comenzó este lunes al suroeste de La Paz, en la misma línea fronteriza que conecta a Bolivia con la ciudades chilenas de Arica e Iquique.
El dirigente de los importadores de autos usados, César Ramos, detalló que la protesta busca que el Gobierno de Evo Morales permita por una única vez el ingreso de todos los autos que se hallan en la frontera porque ya fueron adquiridos antes de que se emitiera el decreto, a principios de diciembre.
Para el 12 de enero se tiene previsto viaje a Bolivia del director de Asuntos Económicos bilaterales de la cancillería chilena, Andrés Rebolledo, para abordar el asunto.
El viceministro de Gobierno boliviano, Marcos Farfán, ratificó que el decreto no será modificado y anunció que un contingente policial se desplazaba al lugar del conflicto para restablecer el tráfico de pasajeros y carga.
“Se mantendrá la vía expedita porque se trata de una vía de comunicación de carácter internacional, estratégica para el comercio del país y no se va a permitir ningún bloqueo”, acotó.
El Ejecutivo boliviano sostiene que la norma evitará que Bolivia sea destino de autos chatarra e impedirá una saturación de transporte.
Los medios de comunicación en Bolivia han reflejado que el parque automotor se habría incrementado en pocos años de 400 mil unidades a un millón, en su mayoría con una antigüedad de 11 a 13 años.
