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Agosto 18, 2026

Un espíritu recorre Venezuela, el espíritu del socialismo

El domingo 23 de noviembre, los venezolanos asistieron a las urnas para elegir a los nuevos gobernadores de Estados y alcaldes de municipio, lo cual se convirtió en otra prueba para medir que tan popular, masivo y activo sigue siendo el proceso revolucionario del “Socialismo del siglo XXI”.

Recordemos que Hugo Rafael Chávez Frías ha ganado tres elecciones presidenciales: 1998, 2000 y 2006; dos referéndum constituyentes: julio y diciembre de 1999 y un referéndum revocatorio.

El 2 de diciembre de 2007 sufrió su primera derrota, al ser rechazada por una mínima diferencia la propuesta de reforma a la Constitución. En ésta oportunidad, el movimiento bolivariano, una vez más se sometió a la voluntad popular y para no repetir los errores del 2 diciembre, el propio Hugo Chávez se puso a la cabeza de la campaña, recorriendo el país apoyando directamente a los candidatos de naciente Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Transcurrida la votación y conocido los resultados, el presidente Chávez graficó el triunfo y el actual mapa político-territorial de Venezuela, de “rojo, rojito”, en clara alusión a la mayoría nacional y al color del movimiento bolivariano. Incluso, este fin de semana expresó “Yo les doy mi autorización al Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y al pueblo venezolano para que inicien el debate y las acciones para lograr la enmienda constitucional y la reelección como Presidente de la República, y estoy seguro que ahora sí lo vamos a lograr. ¡Vamos a demostrar quién manda en Venezuela!”. A lo cual agregó que si Dios y el pueblo venezolano así lo estiman, él estaría hasta el 2019 o el 2021 en la presidencia.

Si bien los resultado, avalan la júbilo de Chávez, al alcanzar 17 gobernaciones contra 5 de la oposición y la mayoría de las alcaldías, no es menor el triunfo obtenido por los sectores opositores, específicamente en el Estado petrolero de Zulia (primer Estado en importancia electoral, con excepción del Distrito Capital), Miranda (segundo Estado en importancia electoral), Nueva Esparta y específicamente la alcaldía metropolitana de Caracas. Lo anterior muestra que la oposición, más allá de su atomización y de los mecanismos utilizados para sacar del poder a Chávez, incluyendo un Golpe de Estado como el del año 2002, sigue teniendo un fuerte respaldo de las viejas élite políticas, algunos medios de comunicación, como Globovisión, El Nacional y El Universal, la Iglesia Católica y los nuevos actores, como el movimiento estudiantil.

Los resultados del 23N y la dinámica del proceso revolucionario, permite añadir otros elementos. El fuerte respaldo al naciente PSUV, convirtiéndose en la primera fuerza política de Venezuela, desplazando a los viejos partidos tradicionales de Acción Democrática y COPEI; alta participación del pueblo en las elecciones, incrementada en los últimos años; reconocimiento al proceso electoral de parte de los observadores internacionales. A lo cual podemos agregar, la institucionalización de anhelos y demandas de los sectores populares; incorporar las aspiraciones de sectores pobres y excluidos; dar condición de ciudadanos y pertenencia a los sectores populares; acceso de éstos últimos a la renta y bonanza petrolera a través de políticas sociales distributivas, y participación comunitaria organizada; en otras palabras, convertir al pueblo en “sujeto político”.

Sin embargo, el triunfo del chavismo, no puede omitir algunas falencias del proceso. La creciente concentración del poder, así como los rasgos personalistas de Hugo Chávez y la ausencia de otros liderazgos al interior de los sectores socialistas; intolerancia política y descalificación contra los opositores, incluso contra algunos chavistas críticos del proceso; sobreideologización y alta polarización de la sociedad, lo cual más que sumar fuerzas y adhesión, termina por aislar a determinados sectores de la sociedad civil, específicamente a nivel de clase media y profesionales; altos grados de corrupción y clientelismo a nivel estatal y el aumento de la delincuencia en determinados sectores.

Más allá de los diferentes análisis, el presiente Hugo Chávez señaló el lunes 24 de noviembre en conferencia de prensa a los medios internacionales, que el resultado de las elecciones es la confirmación que el proceso revolucionario del Socialismo del siglo XXI no tiene vuelta atrás, a lo cual agregó parafraseando a Carlos Marx y Federico Engels en el Manifiesto Comunista: “Un espíritu recorre Venezuela, el espíritu del socialismo”.

 

 

*Académico de Historia de Chile Contemporánea en el Depto. de Historia, U. de Concepción.