Un duro escenario deberá enfrentar el 2009 la industria del salmón. Esto porque no sólo la presencia del virus ISA, que afecta a la mayor parte de los centros de cultivo, tiene en problemas a los empresarios, sino también el recorte de 20 por ciento en la producción del sector. A este complejo panorama se le sumará el que la mayoría de los operadores salmoneros enfrentarán aun difícil proceso de negociación colectiva con sus trabajadores.
Pero eso no es todo. Más gris aún se pondrá con los recortes de producción, que podrían llegar hasta el 50 por ciento, y la ola de despidos que se prevén para los próximos meses.
Es por esta razón que el gobierno decidió lanzarle un salvavidas a la industria, y anunció un plan de ayuda que tendrá un impacto de 450 millones de dólares en la salmonicultura y que se canalizará a través de CORFO mediante la creación de capital de trabajo y nuevas inversiones para solucionar el daño provocado por el virus ISA.
Pero los trabajadores de la industria se mostraron disconformes con la medida e iniciaron ayer una movilización masiva en las regiones de los Lagos y Aysén en protesta por las políticas reactivadoras del gobierno. En conversación con Radio Universidad de Chile, Ricardo Casas, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Salmón, afirmó que el plan es insuficiente y que seguirán movilizados hasta que la autoridad aplique medidas que vayan dirigidas a mejorar las deficiencias de la industria. “Los dólares son de color salmón. El gobierno no sabe para donde va porque está subsidiando una industria que no respeta los derechos laborales ni respeta los acuerdos internacionales”, enfatizó el dirigente. En este sentido, Casas señaló que para su gremio “es muy difícil sacar a la luz pública, que hay empresas de Salmón Chile que están maquilando en pequeñas empresas que no tienen doble certificación ISO, y eso es una irresponsabilidad”, denunció. Por su parte, el ministro del Trabajo Osvaldo Andrade desestimó la movilización, indicando que “hay que hacer un esfuerzo de mayor información hacia los trabajadores, porque el paquete de medidas que el gobierno anunció para la protección de la industria salmonera está directamente vinculado a la mantención de un sector interesante y que genera muchos puestos de trabajo, por lo que los trabajadores también deberían sentirse involucrados en ello”. El ministro de Economía Hugo Lavados, encargado de poner en práctica las medidas gubernamentales, reiteró la política del gobierno con los salmoneros y criticó la actitud de los dirigentes frente a la crisis. “Resulta complicado cuando se conversa con dirigentes, y lo que se dice en los reuniones, es distinto a lo que se dice públicamente”, expresó el titular de la cartera. Lavados agregó que “nosotros tenemos un compromiso y durante este mes vamos a mirar muy en detalle la situación para indicar cuáles son los instrumentos que vamos a aplicar, porque entendemos situaciones complejas que debemos resolver, porque las cifras que se entregan son absolutamente desproporcionadas”. En ese sentido, os dirigentes salmoneros aseguraron que los problemas económicos en la industria han generado el despido de más cuatro mil 500 trabajadores, cifra que según ellos podrían aumentar a seis mil en los próximos meses.