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Agosto 18, 2026

Bush, injerencia hasta el final

Lima.- La despedida internacional del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, confirmó la política injerencista del gobernante en diversas áreas y temas conflictivos, según diversos analistas. Esa política, repudiada en manifestaciones populares de rechazo a la presencia de Bush en Perú, se expresó tanto nl la XVI Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) como en las reuniones bilaterales que sostuvo durante su permanencia en Lima.

En una exposición ante los empresarios de APEC, Bush involucró a los países que integran dicho mecanismo en su política de “guerra contra el terrorismo” y pretendió imponer sus concepciones de libertad y democracia.

En las conversaciones ajenas a la cumbre, el gobernante estadounidense más impopular de la historia realizó gestiones para acentuar la presión contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y su programa de desarrollo nuclear.

Bush se reunión para tal objetivo con sus principales aliados de su política hostil hacia la RPDC, el primer ministro de Japón, Taro Aso, y el presidente de Surcorea, Lee Myung-Bak, y los tres apremiaron a Pyongyang para la llamada desnuclearización de ese país.

El tema fue tratado también, según medios de prensa, en diálogos que Bush mantuvo con los presidentes de China, Hu Jintao, y Rusia, Dmitri Medvédev, países que participan en las conversaciones internacionales sobre el caso.
Voceros de la Casa Blanca afirmaron que la conversación con Hu Jintao, el viernes, trató sobre los mecanismos de verificación del programa de desarrollo nuclear de la RPDC, tema también presente en la plática con Medvédev.

Al dar cuenta de la reunión, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Liu Jianchao, prefirió destacar que el mandatario chino planteó a Bush que el proteccionismo no debe convertirse en un obstáculo para el comercio entre su país y Estados Unidos.

La reunión con Medvédev, ayer, ratificó las diferencias entre los dos gobiernos, aunque, según la Casa Blanca, también la posibilidad de colaboración bilateral pese a las diferencias, que también fueron tratadas.

Horas antes de la cita, Bush ahondó esas diferencias, con un comunicado intervencionista sobre el conflicto de Georgia, principal foco de las desavenencias entre Washington y Moscú, por la injerencia norteamericana.

El gobernante estadounidense, que entregará el cargo a Barack Obama el 20 de enero, se reunió además a “tomar un café” -según dijo-, con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, a quien ratificó su respaldo pese a tratarse de un gobernante en conflictos con sus vecinos y regionalmente aislado.