Exigir un 14.5% de reajuste para un profesional que es funcionario público que gana 1,5 millones mensuales, es tan poco ético como aquel funcionario que gana menos de 250 mil pesos. Incluso peor, porque hoy día se están dejando de hacer miles de operaciones quirúrgicas a enfermos que lo necesitan, a miles de exportadores que no pueden embarcar sus frutas, a millones de personas que ya la basura se les está entrando a las casas.
Todo esto significa, como lo insinúo en el primer párrafo, que carecemos de una ruta de navegación, de una propuesta país, de un compromiso verdadero por un destino común. Disponer de eso no es tarea de algún ciudadano iluminado, sino de un trabajo de equipo, de muchos equipos especializados que vayan consensuando propuestas diversas con la participación de las bases implicadas en esas propuestas.
Tal es el caos, que una posible interpretación de la actitud y estrategia de los huelguistas de hoy, específicamente la de los más altos ingresos, es la siguiente: “exijamos un 14,5% parejo para todos, que significa una exigencia difícil de cumplir, y así complicamos realmente al Gobierno, que ya está bastante complicado con otros problemas”.
Por otra parte, ¿qué pensarán aquellos huelguistas que están entre los 200 y 300 mil pesos mensuales de “sus compañeros” de más de un millón mensual? Yo, en el caso de ellos les gritaría ¡No me ayude compadre!
Director
Escuela de Ingeniería en Agronegocios
Universidad Central
