Washington.- El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, mantiene hoy una holgada ventaja sobre su rival republicano, John McCain, a sólo dos días de las elecciones generales. De acuerdo con un resumen de encuestas del sitio especializado “Real Clear Politics”, el senador de origen afro-americano tiene a su favor el 50,5 por ciento de la intención de votos, frente al 43.6 de McCain.
Un sondeo de la firma Gallup y las televisoras ABC y CBS divulgado la víspera también arrojó que Obama tiene el apoyo de la mitad de los votantes en la nación.
En un estado como Virginia, que tradicionalmente se pronunció a favor de los republicanos, el legislador demócrata disfruta una ventaja de nueve puntos porcentuales.
Temeroso de tal escenario, McCain viajó este sábado a Virginia, donde dijo que no abandonaría la campaña, pese a que las encuestas y los medios de comunicación lo dan por derrotado.
El estudio de “Real Clear Politics” indica que si las elecciones fueran este sábado, Obama ganaría los comicios con 291 votos electorales, 21 más de los que necesita para llegar a la Oficina Oval, según el sistema de colegio electoral vigente en el país para la elección del gobernante cada cuatro años.
De los siete estados considerados principales campos de batalla de esta contienda, Virginia, Ohio, Nevada, Colorado, Carolina del Norte, la Florida y Missouri, el demócrata vencería en seis.
La investigación sólo arrojó ventaja para McCain en Missouri, con un estrecho margen de 0.7 por ciento.
En el tradicional mensaje de radio sabatino de los demócratas, Obama prometió la víspera que de llegar a la Casa Blanca cambiará la agotada política del presidente George W. Bush.
“En un tiempo como éste, con tanto en juego, no podemos darnos el lujo de tener cuatro años más de la filosofía vieja, agotada, que nos metió en este embrollo”, señaló el candidato. Obama subrayó que estos comicios se producen en medio de la peor crisis económica del país desde la Gran Depresión entre 1929 y 1933.
La situación económica afecta los empleos, pensiones, salarios, salud pública, el valor de la vivienda y los costos de los estudios universitarios, enfatizó.
El político de 46 años prometió privilegios tributarios para familias, el fin de la guerra de Iraq, inversiones en energía renovable y redución de los costos de la salud pública.
“Nada de eso va a ser fácil ni va a suceder de la noche a la mañana”, precisó.
