La historia “Blancas Abandonan” que da su nombre al libro, ganó el premio Rodolfo Walsh 2003 de cuentos documentales otorgado por la Sociedad de escritores/Círculo de periodistas de Argentina . El ajedrez y el retorno a la infancia ponen sordina a los fusilamientos, al fin del gobierno popular, al vuelco total en la vida de los mineros de Lota. El contraste entre el tono casi lúdico de la historia y la realidad le entrega mayor fuerza al relato.
Ese permanente contrapunto entre la cotidianeidad y la violencia marcan la escritura urgente de Pablo Varas que de alguna manera se mete en el pellejo de los combatientes, de los que resistieron y fueron abatidos por la dictadura, para entonar ahora su victoria final contra el olvido. Están –entre otros – los enamorados como Carmen y Jorge, o los hijos amantes como Pablo, combatiente en Neltume; Víctor ejecutando su salto mortal a la libertad desde el techo de la cárcel; Lucho, el pianista/miliciano de Pudahuel abatido cuando estaba armado sólo con sus partituras; Pato, el profe de historia y poeta, hijo de ferroviario, que creía que había que ayudar a los pájaros a cuidar el fuego y que tenía “sus propias locomotoras y sin duda sus propias estaciones” cuyo viaje terminó con la crueldad de la vida de ese tiempo.
Pablo Varas es ex preso político mirista, y forma parte del colectivo de “las historias que podemos contar” . El explica su escritura como “una profunda expresión de afecto por los camaradas, que contribuya a asustar al olvido y que permita que los hijos de los hijos puedan soñar también con ese jirón de piel y de historia que esperamos construir. “
Su escritura por encargo de la memoria nos devuelve a los caídos en la lucha antidicatorial, nos acerca a sus breves e intensas vidas para poblarnos de interrogantes sobre el ayer, sobre el hoy, sobre el mañana. Son relatos hasta hoy marginales, fuera de la historia oficial que los hip-hoperos rebeldes de hoy podrían también cantar.
