Santiago. Organizaciones ambientalistas reunidas en la “Coalición Ciudadana por el Aire” entregaron al Intendente de Santiago, Alvaro Erazo, un listado de 14 contra- propuestas al ante-proyecto gubernamental de actualización del Plan de Prevención y Descontaminación Ambiental (PPDA) de la Región Metropolitana.
“Santiago registra un grave retroceso en materia ambiental. Se requieren medidas estructurales de fondo. Entre otras, frenar definitivamente la expansión de Santiago hacia zonas rurales y reubicar las mayores fuentes industriales contaminantes. Se debe enfrentar el impacto ocasionado por mega-fuentes como el aeropuerto y aplicar impuestos a las líneas aéreas, de tal modo de mitigar el grave daño hecho a Comunas como Pudahuel y Cerro Navia, las más afectadas por la polución”, señaló a Clarín.cl el dirigente de Acción Ecológica, Luis Mariano Rendón
El ambientalista precisó que la ley base de medio ambiente permite implantar este cobro.”“Esta medida posibilitaría, por ejemplo, llevar a cabo un contundente plan de reforestación en esas zonas. Los sectores más pudientes tienen acceso al tráfico aéreo y nos parece injustificable – desde el punto de vista ético- que estén externalizando los costos de su transporte a ciudadanos de menores recursos que viven en las cercanías del terminal aéreo de Pudahuel”.
En el documento, la Coalición Ciudadana por el Aire demanda la dictación de normas respecto a la emisión de material particular fino denominado PM 2,5 y que se deposita los pulmones generando graves daños a la salud de las personas.
La organización exige reponer la medida contemplada en el Plan Descontaminación del año 1998 que exigía mantener en su calidad de tales las áreas verdes, las áreas de valor natural y las áreas silvoagropecuarias establecidas en el Plan Regulador Metropolitano de Santiago. “Esto fue cambiado de un plumazo durante el gobierno de Ricardo Lagos, dando paso al voraz negocio inmobiliario”, explica Rendón.
“Reestablecer esta medida resulta absolutamente necesario. Una ciudad que se expande genera viajes motorizados más prolongados y por ende una mayor emisión de contaminantes. Esta expansión fomenta el uso del automóvil y resta eficiencia al transporte público, además de producir deforestación y pérdida de suelo vegetal de alta calidad, entre otros graves impactos ambientales y sociales, como la marginalidad y la segregación socio- espacial”
La defensa y protección efectiva de la Pre- Cordillera santiaguina es otro de los puntos incluidos en el petitorio ecologista. La normativa vigente desde el año 1974 prohíbe la corta o aprovechamiento en cualquier forma de los árboles y arbustos que se encuentran situados en los terrenos ubicados dentro de límites previamente fijados.
“La protección de la precordillera favorece la retención de partículas (bosque esclerófilo y hoja perenne), controla los procesos erosivos y permite la infiltración de aguas lluvias, además, de favorables impactos en relación a protección de fauna y flora nativa, recreación, contacto natural, y belleza escénica”.
La organización ambientalista iniciará la próxima semana una campaña de recolección de firmas a fin de lograr que el Consejo de Ministros, encabezado la Comisión Nacional de Medio Ambiente, incorpore sus demandas en el nuevo PPDA
El ambientalista precisó que la ley base de medio ambiente permite implantar este cobro.”“Esta medida posibilitaría, por ejemplo, llevar a cabo un contundente plan de reforestación en esas zonas. Los sectores más pudientes tienen acceso al tráfico aéreo y nos parece injustificable – desde el punto de vista ético- que estén externalizando los costos de su transporte a ciudadanos de menores recursos que viven en las cercanías del terminal aéreo de Pudahuel”.
En el documento, la Coalición Ciudadana por el Aire demanda la dictación de normas respecto a la emisión de material particular fino denominado PM 2,5 y que se deposita los pulmones generando graves daños a la salud de las personas.
La organización exige reponer la medida contemplada en el Plan Descontaminación del año 1998 que exigía mantener en su calidad de tales las áreas verdes, las áreas de valor natural y las áreas silvoagropecuarias establecidas en el Plan Regulador Metropolitano de Santiago. “Esto fue cambiado de un plumazo durante el gobierno de Ricardo Lagos, dando paso al voraz negocio inmobiliario”, explica Rendón.
“Reestablecer esta medida resulta absolutamente necesario. Una ciudad que se expande genera viajes motorizados más prolongados y por ende una mayor emisión de contaminantes. Esta expansión fomenta el uso del automóvil y resta eficiencia al transporte público, además de producir deforestación y pérdida de suelo vegetal de alta calidad, entre otros graves impactos ambientales y sociales, como la marginalidad y la segregación socio- espacial”
La defensa y protección efectiva de la Pre- Cordillera santiaguina es otro de los puntos incluidos en el petitorio ecologista. La normativa vigente desde el año 1974 prohíbe la corta o aprovechamiento en cualquier forma de los árboles y arbustos que se encuentran situados en los terrenos ubicados dentro de límites previamente fijados.
“La protección de la precordillera favorece la retención de partículas (bosque esclerófilo y hoja perenne), controla los procesos erosivos y permite la infiltración de aguas lluvias, además, de favorables impactos en relación a protección de fauna y flora nativa, recreación, contacto natural, y belleza escénica”.
La organización ambientalista iniciará la próxima semana una campaña de recolección de firmas a fin de lograr que el Consejo de Ministros, encabezado la Comisión Nacional de Medio Ambiente, incorpore sus demandas en el nuevo PPDA
