Amedrentamientos, amenazas de muerte y cuestionamientos ha recibido la jueza María Eliana Quezada, de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, quien sustancia este caso emblemático de derechos humanos en la región, así lo manifestó Patricia la hermana del sacerdote inglés, Miguel Woodward Iriberry, y por cuya causa se encuentran procesados oficiales, suboficiales y marinos, 19 en total, en retiro de la Armada de Chile.
La hermana del sacerdote inglés Miguel Woodward Iriberry, señaló su preocupación por el avance de las investigaciones en el caso que tramita la Corte de Apelaciones de Valparaíso, a cargo de la jueza Maria Eliana Quezada.
Los más cercanos al sacerdote, desaparecido en los primeros días de la dictadura militar, ya que fue detenido y murió producto de torturas a manos de efectivos de la marina, busca que se garantice la seguridad de la magistrado, ya que si avanza la causa su riesgo también aumentaría.
Patricia Woodward dijo que “la jueza ha recibido amenazas y esto es infame en democracia”.
Si bien desconoce quién o quines puedan ser autores de estos amedrentamientos, sólo señaló la necesidad de que las autoridades protejan su integridad.
Patricia Woodward también recordó que muchas jefaturas de la Armada de Chile han negado todo tipo de cooperación respecto de las causas de derechos humanos que se tramitan en la justicia. De hecho, tuvo palabras para el ex Comandante en Jefe de la Institución, Miguel Ángel Vergara, “el fue un encubridor, como toda la institución desde 1973 hasta hoy”, afirmó. En tanto, el mismo Vergara, quien actualmente trabaja en Viña del Mar, como Director de programas de Posgrado de la Universidad Andrés Bello, encaró las críticas, señalando que en su jefatura de la institución se hizo todo lo posible para lograr un acto de reparación en el buque escuela Esmeralda. Según Vergara estos intentos fracasaron por lo “inflexible” de la postura de las agrupaciones de Derechos Humanos, ya que exigen un perdón de tipo institucional a la marina, porque actuaron como institución en las detenciones torturas y desapariciones de personas, mientras tanto, a su juicio la Armada “jamás ha tenido esa política, siempre ha tenido respeto por los derechos humanos, las responsabilidades son individuales”. Vergara de hecho cuestionó el actuar de la justicia calificándolo como “raro”, ya que “es a lo menos curioso que existan 13 personas detenidas por secuestro permanente, ¿cómo una persona va a estar más de 30 años secuestrada sin que nadie sepa y la justicia no haga nada?”.
Los más cercanos al sacerdote, desaparecido en los primeros días de la dictadura militar, ya que fue detenido y murió producto de torturas a manos de efectivos de la marina, busca que se garantice la seguridad de la magistrado, ya que si avanza la causa su riesgo también aumentaría.
Patricia Woodward dijo que “la jueza ha recibido amenazas y esto es infame en democracia”.
Si bien desconoce quién o quines puedan ser autores de estos amedrentamientos, sólo señaló la necesidad de que las autoridades protejan su integridad.
Patricia Woodward también recordó que muchas jefaturas de la Armada de Chile han negado todo tipo de cooperación respecto de las causas de derechos humanos que se tramitan en la justicia. De hecho, tuvo palabras para el ex Comandante en Jefe de la Institución, Miguel Ángel Vergara, “el fue un encubridor, como toda la institución desde 1973 hasta hoy”, afirmó. En tanto, el mismo Vergara, quien actualmente trabaja en Viña del Mar, como Director de programas de Posgrado de la Universidad Andrés Bello, encaró las críticas, señalando que en su jefatura de la institución se hizo todo lo posible para lograr un acto de reparación en el buque escuela Esmeralda. Según Vergara estos intentos fracasaron por lo “inflexible” de la postura de las agrupaciones de Derechos Humanos, ya que exigen un perdón de tipo institucional a la marina, porque actuaron como institución en las detenciones torturas y desapariciones de personas, mientras tanto, a su juicio la Armada “jamás ha tenido esa política, siempre ha tenido respeto por los derechos humanos, las responsabilidades son individuales”. Vergara de hecho cuestionó el actuar de la justicia calificándolo como “raro”, ya que “es a lo menos curioso que existan 13 personas detenidas por secuestro permanente, ¿cómo una persona va a estar más de 30 años secuestrada sin que nadie sepa y la justicia no haga nada?”.
Miguel Angel Vergara fue el primer comandante en jefe de la Armada de Chile en reconocer que efectivos de la marina participaron en violaciones a los derechos humanos y que el busque escuela Esmeralda fue un centro de detención y tortura, algo que se negó históricamente desde las jefaturas de la institución, hasta el trabajo realizado en el informe de prisión política y tortura encargado a la comisión Valech.
