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Agosto 18, 2026

La Concertación ¡No!

En los días previos a la votación correspondiente a la segunda vuelta de la elección presidencial en la que se enfrentaban Ricardo Lagos y Joaquín Lavín, el periódico Punto Final titulaba a página entera y en primera plana: “LA DERECHA N0”, en lo que obviamente se debía interpretar como un llamado a la izquierda a votar por Lagos.

Sin embargo, tampoco era un SÍ  rotundo a embarcarse en la aventura laguista, sino sólo la política del mal menor.

Meses atrás,  René Dintrans, constante colaborador de este medio, se preguntaba qué pasaría si la derecha llegaba al gobierno.  Sus lucubraciones, a mi modesto entender, no resultaban tan descabelladas. A medida que se avanza en la carrera hacia la presidencia de la república, tal vez habría que empezar a pensar en esas y otras preguntas y tratar de dar cada vez mejores respuestas  a las interrogantes de marras.

Por lo pronto, dar inicio a una especie de lavado  de cerebro o de despojo de lacras ideológico-mentales para ir viendo la posibilidad de que, cuando estemos próximos a la contienda electoral, nos encontremos con que el título sea: “LA CONCERTACIÓN NO”, y esto no nos produzca trauma de  ningún tipo o especie hasta ahora catalogada.

En la puerta del Infierno de la obra del Dante hay una inscripción que reza: ”lasciate ogni speranza, voy ch’entrate”  (dejad toda esperanza, vosotros los que entráis). Ésta y no “la alegría ya viene”, debió ser la frase acuñada por la Concertación en su campaña por lograr los votos al término de la dictadura. Pues bien, hace ya bastante tiempo que muchos  chilenos hemos dejado toda, absolutamente toda esperanza al entrar al averno concertacionista.

Volvamos a la pregunta ¿qué pasaría si la derecha llega al gobierno? Pues no pasaría nada diferente a lo que ha pasado hasta ahora que ha gobernado la Concertación. Decimos gobernado y no que ha tenido el poder, pues de eso ni hablar, ya que la Concertación  ha administrado, y vaya que bien lo ha hecho, un poder que la derecha nunca ha entregado y no piensa entregar. Por lo demás, en un artículo anterior, creo haber demostrado, replicando a Immanuel Wallerstein que incluía a Chile entre los países con gobiernos izquierdistas, que la Concertación en todos sus años de gobierno, no había promulgado ninguna ley en beneficio real de los trabajadores y clase media. Más bien, todo lo contrario.

Ahora bien, como la Alianza está empeñada en ser gobierno, pues desean ellos mismos administrar su poder y no a través de intermediarios, creemos que sería muy bueno de nuestra parte darles esa oportunidad. En una de esas, Piñera cuyo gran objetivo, cuando llegue a la presidencia, es el de formar emprendedores, (vaya paradoja, quien nunca ha creado una empresa),  logra que la ciudadanía entienda que ellos siempre han tenido el poder y que la Concertación les sirvió, durante todos estos años postdictadura, sólo para lavarles la cara y que “muchas gracias por los favores prestados”.

Ahora sí, el adversario estará al frente, y es de esperar que los parlamentarios que se dicen de izquierda o “progresistas” empiecen a defender a los ciudadanos que a estas alturas no han podido recurrir ni siquiera al Chapulín Colorado, porque está viejo y cansado.

En síntesis: bienvenida sea la derecha al gobierno. ¡ganaremos todos!