“Es una paradoja —agregó— que mientras se negocian acuerdos importantes en materia comercial y se habla de alianzas estratégicas, se adoptan de manera unilateral medidas como la internación prolongada, que tratan como delincuentes a los inmigrantes ilegales, sin siquiera discutir ni negociar el tema con los gobiernos latinoamericanos”.
“El flujo migratorio de latinoamericanos hacia Europa, al igual que hacia América del Norte, continuará mientras existan allí fuentes de trabajo que no existen en los países de origen de estos migrantes. Mientras por una parte se insiste en el carácter positivo del proceso de globalización, se rehúsa sacar las conclusiones que ese proceso produce en cuanto al movimiento de personas, y se insiste en rechazar por razones políticas lo que se estimula a través de la globalización económica”, dijo el Secretario General.
Insulza felicitó a las fuerzas políticas y diputados europeos que no han adherido a esta decisión, en la esperanza de que con ellos sea posible entablar un diálogo constructivo que evite la violación de los derechos humanos de millones de latinoamericanos.
