Más de un centenar de habitantes de la población Los Huertos, de San Fernando, se tomaron este domingo la Ruta 5 Sur a la altura del kilómetro 141, para exigir ayuda de las autoridades frente a los perjuicios que vivieron por el paso del temporal de los últimos días en la región. La protesta se extendió por alrededor de una hora y media, a partir de las 14:00 horas y no se levantó hasta la firma de un compromiso de los vecinos con el intendente Héctor Huenchullán para la realización de una cita con la ministra de Vivienda, Patricia Poblete, para tratar este tema.
Los manifestantes exigieron la entrega de un bono de un millón de pesos para cada una de las 95 familias afectadas, más un refrigerador, una cocina y un televisor, a lo que se suma la entrega de 55 mediaguas. Todo en un petitorio que el intendente reconoció que “no podemos acoger”.
“Yo estuve ayer (sábado) en el lugar y vi el estado en que estaban las viviendas, después de lo cual con la ministra de Vivienda y ella me autorizó que comprometiera la entrega cuando hay pérdida total, previa evaluación del estado exacto de las casas2, dijo el Intendente.
En el lugar de protesta estuvo presente también la diputada por el distrito 34, Alejandra Sepúlveda, que respaldó la manifestación afirmando que en los daños ocurridos a causa de la lluvia “hay responsabilidad del Gobierno y también del intendente”.
“Estamos muy preocupados. Esta toma de la carretera por parte de los vecinos yo diría que es bastante justa, porque ni siquiera hay baños, la gente ha perdido todas sus cosas y no están hechas las defensas fluviales, y si viene un nuevo frente de mal tiempo, como al parecer puede ocurrir, van a volver a sufrir complicaciones”, dijo.
La parlamentaria independiente defendió a los vecinos señalando que “aquí no es responsabilidad de ellos lo que ocurrió, pues no se hicieron las defensas fluviales cuando correspondía. Espero que el Gobierno se haga responsable no sólo de las pérdidas, sino también de las vidas que están corriendo riesgo en el sector de Los Huertos”.
La reunión entre los vecinos de Los Huertos y la titular de Vivienda se realizará este lunes en la misma población.
LICANTÉN
Aún no se ha decretado “emergencia sanitaria” en Licantén, pese a los destrozos que causó el temporal y continúa el estado de “alerta” que dio a conocer la Secretaria Regional Ministerial de Salud de la región del Maule, Sofía Ruz.
La seremi mantiene la alerta sanitaria en la comuna de Licantén con la indicación de “vigilancia epidemiológica”, como una forma de prevenir el brote de enfermedades digestivas a causa de la contaminación derivada del desborde del río Mataquito.
La medida se empezó a hacer efectiva con recomendaciones a la población obedecer en el “consumo de agua hervida”.
Según informó el seremi de Gobierno, Luis Canales, se continúa monitoreando y evaluando la situación en cuanto a necesidades de los afectados y hay 40 funcionarios de diversos equipos públicos de otras comunas catastrando casa por casa, pues los funcionarios municipales de la zona también resultaron damnificados. La seremi también informó que se solicitó apoyo de personal médico y paramédico a los hospitales de Curepto y Hualañe, y que hasta ahora se ha podido responder bien a las necesidades médicas y la atención a la población que se torna a cada paciente a esos dos hospitales, incluidos los de Curicó y Talca. La difícil situación de Licantén contrasta con la del resto de la Región del Maule, donde después del paso del sistema frontal, empieza a restablecerse la normalidad. Las clases se reanudarán este lunes en toda la región, excepto en Licantén, donde se adelantaron las vacaciones de invierno ya que los colegios Presidente Frei, Anexo de Casablanca y Escuela Dos se habilitaron como albergues de emergencia. Licantén suma un total de 2 mil personas damnificadas, 500 casas que resultaron inundadas y casi 200 personas ubicadas en dos albergues.
Según informó el seremi de Gobierno, Luis Canales, se continúa monitoreando y evaluando la situación en cuanto a necesidades de los afectados y hay 40 funcionarios de diversos equipos públicos de otras comunas catastrando casa por casa, pues los funcionarios municipales de la zona también resultaron damnificados. La seremi también informó que se solicitó apoyo de personal médico y paramédico a los hospitales de Curepto y Hualañe, y que hasta ahora se ha podido responder bien a las necesidades médicas y la atención a la población que se torna a cada paciente a esos dos hospitales, incluidos los de Curicó y Talca. La difícil situación de Licantén contrasta con la del resto de la Región del Maule, donde después del paso del sistema frontal, empieza a restablecerse la normalidad. Las clases se reanudarán este lunes en toda la región, excepto en Licantén, donde se adelantaron las vacaciones de invierno ya que los colegios Presidente Frei, Anexo de Casablanca y Escuela Dos se habilitaron como albergues de emergencia. Licantén suma un total de 2 mil personas damnificadas, 500 casas que resultaron inundadas y casi 200 personas ubicadas en dos albergues.
