En Chile no hay libertad de expresión, simplemente porque los medios masivos de comunicación, los diarios de tiraje nacional, hace más de 50 años que están en manos de la derecha. La Concertación no ha hecho nada por cambiar dicho status; muy al contrario, durante los 4 gobiernos concertacionistas, ha financiado con recursos de todos los chileno los diarios y medios de la derecha. ¡`Y qué decir de la televisión pública en este contexto,: se ha encargado de hacer de los chilenos más ignorantes que hace 30 años!. Los temas de las políticas culturales de los gobiernos concertacionistas son clasistas, poco democráticos en su cobertura y unilaterales: favorecen a unos pocos y revelan una concepción elitista y consumista de la cultura. No hay políticas culturales que verdaderamente transmitan valores nacionales trascendentes.
Qué alegría que el diario El Clarín saque de nuevo su voz necesaria en este desierto informativo.
Jamadier Provoste Morales <viejavetusta@yahoo.es>
