Yangón.- La anunciada visita del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon a Myanmar, precedida por su comisionado para Asuntos Humanitarios, John Holmes, denotan hoy la gravedad de la situación creada por el ciclón Nargis. Holmes intenta convencer a las autoridades militares de que permitan la entrada de más cooperantes internacionales a las zonas afectadas por el meteoro.
Según se informó, el enviado de la ONU realizó un recorrido por el delta del río Irrawady, eje de los más de cinco mil kilómetros devastados hace dos semanas. El funcionario de Naciones Unidas es portador de una misiva de Ban para el jefe de la junta gobernante, general Than Shwe.
Según trascendió, el general Than viajó ayer a la zona central de la catástrofe, donde aún se aprecian cadáveres flotando en enormes extensiones inundadas.
Ban Ki-Moon llegará a este país surasiático el miércoles próximo para una estancia de tres días, anunciaron sus voceros en Nueva York. La gravedad de la situación imperante llegó a un punto crítico al generalizarse el temor de que los 2,5 millones de damnificados queden ahora bajo los efectos del ciclón, traducidos en epidemias, hambrunas y otros daños colaterales. El Nargis destruyó sembradíos de arroz y reservas de alimentos en el sur de Myanmar (antes Birmania) hasta hace poco productora del 20 por ciento del cereal a nivel mundial.Las últimas cifras oficiales fijan en 78 mil las muertes causadas por el huracán, en tanto otras 56 mil personas están reportadas desaparecidas para un estremecedor saldo de unos 134 mil víctimas fatales. Otros 20 mil afectados sufrieron heridas de mayor o menor gravedad.
