Con la “aprobación” del senado no culmina el proceso, ahora falta la “ratificación” propiamente tal. Y eso es facultad exclusiva de la Presidenta de la República, y es su decisión es que se haga con o sin “declaración interpretativa”, que no es sino una burda “reserva encubierta”.
Según informa mapuexpress, la prueba para la presidenta Bachelet es la implementación del Convenio.
El Gobierno de Chile debe dar pruebas de que tiene voluntad de implementar el Convenio.
Empezando por aplicar sus efectos de inmediato:
– Sin declaración interpretativa
– Parar todos los megaproyectos, y abrir proceso de consulta a las comunidades indígenas, de acuerdo a las normas internacionales.
– Participación indígena en gobiernos regionales y tramitación de leyes
– Reforma de la institucionalidad indigenista: fin de los “consejeros indígenas”
– Reforma de toda la legislación sectorial que contraviene al Convenio y a la derechos de los pueblos indígenas.
