Fuentes oficiales coincidieron en que la baja del Ejército del general Santelices “es muy probable”, aunque teniendo en cuenta de que ambos generales se encuentran de vacaciones no se sabe cuándo ocurriría.
Trascendió esta semana que el general Izurieta habría conversado con Santelices, manifestándole que lo mejor sería que él mismo presentara su renuncia a la institución.
El abogado querellante Hugo Gutiérrez solicitó el martes al juez titular de la causa Montiglio, que interrogue a Santelices en calidad de inculpado y después lo procese como coautor del crimen de catorce prisioneros en Antofagasta, asesinados por la Caravana de la Muerte y oficiales de la Escuela de Blindados de esa ciudad (a la que pertenecía Santelices) la noche del 18 y madrugada del 19 de octubre de 1973 en el desierto.
El proceso Caravana quedará durante el mes de febrero en las manos del juez Carlos Gajardo.
La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Gutiérrez se reunieron con el ministro Vidal, pidiéndole que el Gobierno ordene a Izurieta que saque “de inmediato” de las filas del Ejército a Santelices.
Lo mismo demandaron el martes pasado al ministro Vidal y al comandante en jefe (S) del Ejército, general Tulio Hermosilla, los diputados Tucapel Jiménez (independiente PPD) y Denise Pascal (PS).
El propio oficial reconoció en una declaración judicial que esa noche sacó a los catorce prisioneros desde la cárcel de Antofagasta, los condujo en dos camiones a la pampa, y los formó delante de los camiones con las luces encendidas para que la gente del general Arellano Stark y oficiales de Antofagasta los mataran.
Los cuerpos quedaron destrozados por las balas y cortes con corvos, como el mismo general Joaquín Lagos, entonces comandante de la división de Antofagasta, lo dijo en el proceso al entonces juez Juan Guzmán.
Luego, Santelices y sus subalternos recogieron los cadáveres y los llevaron a la morgue en los mismos camiones.
