“Aquí hay una condena que nos parece injusta y requiere de una reivisión para que quede en libertad con la mayor rapidez”, dijo el abogado.
En tanto y mientras realizaban la manifestación, tres mujeres mapuches se tiraron a las piletas ubicadas en el frontis del palacio de La Moneda, al tiempo que lanzaron tinta roja y gritaban consignas alusivas a la libertad de la dirigente.
INFORME MÉDICO
La joven mapuche, Patricia Troncoso, que cumple una sentencia a diez años de prisión por el incendio de un bosque ocurrido el año 2001 en la sureña región de La Araucanía, “está en grave, grave riesgo vital”, aseguró la doctora Berna Castro, miembro del equipo que visitó a la mujer en el hospital de la ciudad de Chillán.
La activista fue trasladada a esa ciudad hace varios días porque ahí vive su familia, pero sus parientes alegan que igualmente no han podido visitarla y recurrieron a la Justicia para tratar de revertir la medida, adoptada por las autoridades carcelarias.
La mujer estaba recluida en la cárcel de Angol, donde inició el ayuno -sólo ingiere líquidos-, junto a otros tres comuneros condenados en el mismo caso, pero que depusieron el movimiento el pasado diciembre a petición de autoridades de la Iglesia Católica.
La huelga de hambre busca presionar a las autoridades por un nuevo juicio, ya que los comuneros y Patricia Troncoso fueron procesados y condenados en el marco de las leyes antiterroristas.
Además, demandan la libertad de todos los “presos políticos” mapuches y la “desmilitarización” de la zona donde desde hace varios años se desarrolla un conflicto entre los indígenas, que reclaman como propias tierras pertenecientes a empresas forestales y agrícolas
Según la doctora Berna Castro, “Patricia Troncoso en cualquier momento puede morir. Ella está en la etapa tres, el máximo nivel de gravedad, muy, muy grave”, insistió.
Explicó que este fin de semana pasado se constató una grave deficiencia inmunitaria, parámetros que implican que “está entrando cada vez en una etapa de desenlace irreversible”.
Agregó que pese a los informes acerca de la gravedad de la activista, los médicos de Gendarmería (Servicio de Prisiones) la mantienen en una sala en la que no hay monitores cardiovasculares ni equipo de reanimación.
A su juicio, lo más conveniente es que la mujer sea trasladada a Santiago, porque en Chillán “está aislada, y sufriendo tortura y presión, porque los gendarmes instalan una mesa y comen delante de ella.
El conflicto en La Araucanía ha derivado en varios brotes de violencia, incluida la muerte de un estudiante universitario mapuche en un incidente con la policía, hace un par de semanas.
VISITA DE OBISPO
El obispo de Chillán, Carlos Pellegrin, visitó a la activista mapuche Patricia Troncoso Poblete, quien permanece internada en el hospital Herminda Martin luego de más de cien días de huelga de hambre en demanda de la libertad de los presos indígenas y el término de la presencia policial en zonas rurales de la región de la Araucanía.
Monseñor Carlos Pellegrin llegó hasta el hospital Herminda Martín, acompañado por el capellán del recinto hospitalario, el padre Fernando Varas González, a fin de acercarse espiritualmente a la comunera y entregarle palabras de esperanza frente a la situación que está viviendo.
“He venido a visitar a Chepa para animarla y escucharla como pastor de la Iglesia de Chillán, decirle que estamos muy preocupados por la situación que vive en este momento, y particularmente ofrecerle nuestro apoyo espiritual”, manifestó el prelado
Con respecto al momento que vive la activista, el obispo manifestó que en su conversación, ella le señaló que se siente sola y poco escuchada por el Estado. “Ojalá que las autoridades puedan acercarse un poco más y atender esta situación tan grave que está viviendo ella, que de alguna manera representa la expresión de los pueblos originarios de América y del pueblo mapuche en particular. Yo creo que existe bastante discriminación de varios sectores de nuestro país con respecto a la causa mapuche”, subrayó
