Sobre la base de un consumo de agua de 30 metros cúbicos mensuales, los chilenos pagan el equivalente a 22,3 dólares, mientras en Brasil la suma es de 20,7 dólares y en Colombia es de 19 dólares, dice el sondeo.
En Perú el valor alcanza los 15,4 dólares, en Argentina los 13, en Uruguay los 10,1, en Ecuador los 7,8 y en Venezuela los 6,3 dólares, que tiene la tarifa más baja de la región.
Según el estudio, que incluyó a las empresas concesionarias de las mayores ciudades surdamericanas, excepto en Chile, Brasil y Uruguay, dichas empresas no logran márgenes mínimos de rentabilidad, lo que paraliza la construcción de nuevas obras.
La diferencia de precios, se explica en buena parte por la mayor cobertura y servicios anexos, sobre la base de que existen en la región ciudades que no cuentan con una cobertura completa de agua potable y alcantarillado y el tratamiento de aguas residuales es insuficiente.
En Santiago se construye actualmente una tercera planta de tratamiento, con la que en Santiago se reciclará el 100 por ciento de sus aguas residuales.
En el caso de la electricidad, en Chile se pagan 31 dólares por un consumo mensual de 150 kilovatios, mientras en Uruguay se pagan 24,9 dólares, en Perú 22 y en Brasil 21,8 dólares.
La tarifa baja a 12,6 dólares en Argentina, a 11,9 en Ecuador, a 7,7 dólares en Venezuela y a sólo 3,4 dólares en Bolivia.
Durante este año las tarifas eléctricas han aumentado en Chile un 46 por ciento y se anuncia un nuevo incremento, del ocho por ciento, cuando próximamente entren en vigor nuevos valores, derivados de un decreto tarifario aprobado en octubre.
