Santiago.- El ministro de Relaciones Exteriores, Alejandro Foxley, dijo en el marco de la XVII Cumbre iberoamericana que “América Latina necesita construir más una voz común y tener menos disputas, y el ejemplo europeo es espectacular, el reciente tratado de Lisboa indica que hay una meta de alcanzar y con el ánimo de hoy es posible alcanzarlo más rápido de lo que nunca imaginamos”. Foxley valoró la buena disposición de los distintos cancillerres para avanzar en los temas importantes para el desarrollo de la región.
Agregó que “esta Cumbre demuestra que es posible en América Latina aceptar la diversidad, evitar la confrontación entre los que pensamos distintos y llevar adelante iniciativas de diálogo social y acuerdo político.
Foxley destacó que esa apertura “ha sido la tónica” en Chile durante todo el período de la transición a la democracia desde 1990 hasta la fecha. “Si Chile tiene algún éxito que mostrar ha sido la capacidad de mostrar acuerdos y de aceptar la diversidad y los resultados que mostramos hoy no se deben tanto a buenas políticas económicas, (sino que) se deben a la capacidad de entenderse entre sí los chilenos que pensamos distinto. Y los resultados están a la vista”, subrayó.
Asimismo, explicó que durante el encuentro se aprobaron “en pleno consenso y acuerdo” los textos para ser considerados por los jefes de Estados y que sirven como un borrador de la declaración final que se suscribirá en la Cumbre.
A juicio del canciller se ha dado “un viraje” respecto a las otras cumbres iberoamericanas, ya que aquí se están “dando los primeros pasos para un plan de acción concreto y específico que responda a inquietudes, preocupaciones, necesidades e insatisfacciones de la gente en América Latina y en el espacio Iberoamericano”.
Uno de los temas importantes tratados en la reunión fue el migratorio, ya que según explicó Foxley los flujos migratorios van en constante aumento, a raíz de la mayor integración de los países a nivel internacional.
Por esto dijo que se sugerirá un acuerdo a nivel latinoamericano para que se homogenice el sistema de ahorro de previsión social sin importar la nacionalidad y se puede tener acceso a dichos recursos sin importar el lugar en que haya desarrollado la actividad laboral.
En relación al fortalecimiento de los derechos a los migrantes, los cancilleres se comprometieron a trabajar durante el año en esta dirección. “Nosotros quisiéramos, sobre todo de los países más desarrollados, una política más amable, más acogedora y que valore de verdad el aporte que hacen los pueblos latinoamericanos”.
El ministro Alejandro Foxley, inauguró la Cumbre Iberoamericana de Cancilleres, que se desarrolla de manera previa a la de jefes de Estado y de Gobierno en Espacio Riesco.
En la antesala de la cita de mandatarios, Foxley dio la bienvenida a los encargados diplomáticos de los 22 países que participan en el evento, destacando fundamentalmente varios puntos alcanzados por Chile, como la reducción de la pobreza.
El canciller puso énfasis en las tareas pendientes que quedan no sólo en el país sino en América Latina como el desafío de luchar contra la delincuencia como uno de los principales problemas de la globalización.
La región es la segunda del mundo más afectada por la violencia después de Africa.
Foxley destacó la necesidad de luchar por un mayor y adecuado sistema de protección social.
“Para responder a este desafío y a la lección que podemos también extraer de la experiencia de los países de la Península Ibérica y de la lección europea es que no hay ni democracia ni crecimiento económico sin un sistema de protección social que proteja a los más vulnerables y desprotegidos del proceso de globalización”, dijo el titular de Relaciones Exteriores.
Dentro de este sistema, Foxley se refirió a la adecuada protección infantil para que las mujeres puedan trabajar; a la lucha contra la discriminación femenina en el mercado laboral; así como también la reforma previsional que, como ejemplo, está desarrollando Chile.
El ministro señaló que para esto se requiere se requiere un Estado “fuerte y proveedor de servicios” para que sea la columna vertebral de este sistema de protección social.
CHILE Y LOS VECINOS
El Canciller Alejandro Foxley, aseguró hoy que en el gobierno de Michelle Bachelet “queremos una muy buena convivencia con los paises vecinos”, en especial con Bolivia y Perú.
En entrevista hoy con la televisora nacional (TVN), el ministro de Relaciones Exteriores destacó que “las relaciones nuestras con el Presidente Evo Morales, estamos avanzando con paciencia e insistencia en todo los temas que les interesa a ellos y a nosotros. Nosotros queremos una muy buena convivencia con los paises vecinos”.
Asimismo precisó que “hemos regularizado la situación de 6 mil personas y acabamos de hacer un gesto con Perú de devolver unos libros que han estado aquí desde 1881 y que son un tesoro cultural muy importante”.
Con respecto al tema de los inmigrantes chilenos devueltos por el gobierno español debido a las duras exigencias para ingresar al país europeo, Foxley manifestó que es un tema “lamentable”.
“Realmente es bien lamentable lo que ocurre. Acá en Chile son bienvenido los ciudadanos españoles, jamás ha habido un ciudadano español que haya tenido algún problema den inmigración o en convivencia acá con nuestros connacionales y la verdad que es muy poco explicable”, indicó.
Con respecto a la Cumbre de los Pueblos, reunión organizada por agrupaciones de izquierda en forma paralela al encuentro de Mandatarios, el canciller dijo esperar que se desarrolle con calma y en orden.
“Primero quiero decir que es un mal nombre. Aquí hay una sola cumbre que es la de los jefes de estado, encabezados por el rey de España y todos los Presidentes de América latina. Todo el mundo que quiera hacer una reunión la puede hacer, que lo hagan, pero que no insten a la violencia y que no interfieran con la vida del resto de la gente que quiere vivir tranquila en esta ciudad”, subrayó.
HOY SE INAUGURA LA CUMBRE
La XVII Cumbre Iberoamericana reúne a partir de hoy en Santiago de Chile a mandatarios de 22 países de América Latina junto a los de España y Portugal, bajo el lema de la “Cohesión Social”, entendida como lucha contra la desigualdad.
El primer Jefe de gobierno en arribar a Santiago fue Albert Pintat del pequeño territorio de Andorra, seguido por Tabaré Vásquez de Uruguay.
El encuentro de Chile está planteado como un escenario propicio para la búsqueda de soluciones a los problemas bilaterales, con la inauguración de una nueva modalidad de reunión o “retiro” a solas entre los presidentes, sin ministros ni otros colaboradores.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, se reunirá en la XVII Cumbre Iberoamericana de Chile con sus homólogos de España, José Luis Rodríguez Zapatero, de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, y la anfitriona, Michelle Bachelet, además que asistirá al foro “de los Pueblos”.
Morales, luego de participar en la cita oficial, se verá con sus pares de Venezuela y Ecuador, Hugo Chávez y Rafael Correa, así como con el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, en la “Cumbre por la Amistad y la Integración entre los Pueblos Iberoamericanos”, informaron hoy fuentes oficiales.
A ese encuentro alternativo también están invitados, aunque no han confirmado su asistencia, los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner, de Uruguay, Tabaré Vásquez, de Nicaragua, Daniel Ortega, y el brasileño Lula.
Morales le planteará a la presidenta chilena en su reunión bilateral el pedido histórico de una salida al Océano Pacífico para Bolivia, que perdió en la guerra que mantuvieron ambos países y Perú a finales del siglo XIX.
Según el ministro de Exteriores boliviano, David Choquehuanca, los mandatarios pasarán revista a toda la agenda de trece temas que ambos países acordaron a mediados de 2006 y que incluye la demanda marítima.
Otra de las reuniones bilaterales programadas por Morales será con Lula da Silva, que planea visitar Bolivia en diciembre y con el que tratará la intención de Petrobras, la petrolera estatal brasileña, de volver a invertir en el país.
Morales también tendrá tiempo para asistir a la “Cumbre de los Pueblos”, impulsada por Hugo Chávez y a cuya clausura en el Velódromo del Estadio Nacional, de la capital chilena, se espera la asistencia de unas 20.000 personas.
En ese foro alternativo, delegados de la mayoría de los países del continente debatirán desde la situación de los pueblos indígenas, el medio ambiente y los temas de género y de cultura hasta la lucha contra la pobreza, la desigualdad y el hambre.
