Yo creo que ambos, Gobierno y Empresas, comparten las responsabilidades de este crecimiento desigual entre todos nosotros. Tenemos virtudes ambos, por algo hemos crecido significativamente en estos 18 años, pero también tenemos errores garrafales, como la concentración del ingreso, que nos podría provocar la pérdida de lo avanzado.
Las virtudes y defectos independientes en ambos sectores son innumerables y no es mi intención explayarme en ello.
Quiero concentrarme solamente en un mismo defecto de ambos. La visión y actuación político partidista del Gobierno y del sector privado, limitada, chata, egoísta, sin interés por un proyecto país. Seguimos exactamente iguales a los tiempos de los años 60 y 70 del siglo pasado. Centro, izquierda y derecha. Nuestro avance político a hoy día es centro derecha, extrema izquierda, derecha y extrema derecha. Ese es nuestro avance político.
Desde el punto de vista positivo, hemos crecido económicamente en forma exitosa. Eso significa que hay capacidad de gobernabilidad, por una parte, y capacidad de producción, por otra. Tenemos, en consecuencia, frente a este crecimiento logrado, la obligación ética y moral, en ambos sectores, de sentarnos en una mesa común, profesionales, empresarios y trabajadores, pero que tengan visión de país, no visión de gobierno y oposición. Este error le puede costar muy caro a todos los chileno y perder todo lo que hemos avanzado.
La Concertación ha hecho lo suyo, pero no es lo suficiente. Los buenos empresarios han hecho lo suyo, pero no es lo suficiente. Para lograr la meta final, un desarrollo harmónico y equitativo, es necesario actuar a un mayor nivel, más profesional, con más educación y capacitación, con más solidaridad, más organización. Todo esto, para que muchos se convenzan de que el desarrollo no es responsabilidad del Gobierno de turno solamente y para que otros no vean sus empresas como factor de enriquecimiento solamente.
Cuando implantemos un solo ideal de país entre empresarios, trabajadores y gobierno, a este país no lo para nadie. Por el contrario, si seguimos mirándonos con desprecio y descalificaciones entre centro, derecha e izquierda, nos estaremos farreando una oportunidad histórica que hemos construido durante los últimos 20 años de este país.
Hugo Ortega T.Director
Escuela de Ingeniería en Agronegocios
Universidad Central
