El segundo factor de preocupación se relaciona con “una incipiente presión inflacionaria por el lado de la demanda”. Según Luis Felipe Lagos, con esto el grupo se refiere a que el crecimiento del país sigue constante, pero con mayor fuerza están creciendo la demanda agregada, el empleo y los salarios, todo ello en un ambiente de mayor expansión crediticia y del dinero.
“En estas circunstancias, estos shocks pueden manifestarse con intensidad sobre los precios de los bienes, generando efectos inflacionarios de segunda vuelta”, comunicó el conjunto de expertos.
Para el 2008, uno de los temas que estos economistas observan con mayor inquietud es el aumento del gasto fiscal. “Para que la expansión del gasto público sea neutral, deberíamos ver que su crecimiento sea cercano al PIB de tendencia, que es de 5 por ciento. Y esa probabilidad es prácticamente nula”, dijo Ángel Cabrera.
