Pamela Pereira dijo que se busca revocar el beneficio entregado en agosto al ex agente favorecido por una norma conocida como el “2×1”, que permite salir antes de tiempo impuesto a los internos que tardaron más de dos años en ser condenados.
En Argentina, el reo enfrenta una pena de presidio perpetuo por el crimen de Prats y 12 años de cárcel por el secuestro de las chilenas Laura Elgueta y Sonia Díaz en hechos acontecido en 1977, cuando ambas estaban exiliadas.
Arancibia fue detenido en 1996, y tras enfrentar los juicios en los que se encuentra imputado, alcanzó a estar 11 años preso en el Escuadrón de la Gendarmería Nacional.
La abogada indicó que hubo un error al considerar dentro del proceso el tiempo en que Arancibia estuvo bajo arresto preventivo y el lapso que pasó desde la sentencia hasta la condena definitiva en el caso de las estudiantes chilenas.
Arancibia llegó a Argentina en 1971, huyendo de la justicia chilena por un proceso pendiente en su contra por infracción a la Ley de Seguridad del Estado, luego de ser acusado de haber puesto artefactos explosivos después de la elección de Salvador Allende.
