Es así que ha propuesto la ampliación del Grupo de los 8 incorporando a México,Brasil,India,China y Sudáfrica ,y el ingreso al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de Brasil,India,Japón y Alemania,señalando también que es fundamental que Africa esté representada en ese organismo. Incluso mostró un pequeño cambio en su oposición a que Turquía sea parte de la Unión Europea,señalando que no se opondrá a nuevas negociaciones con ese país,pero reiterando que es preferible una asociación en vez de otorgarle membresía plena en ese bloque regional.
Así fue delineando lo que será su política internacional hasta llegar a Irak y Estados Unidos.Sostuvo que su antecesor Jacques Chirac no se equivocó al oponerse a la guerra contra Irak y afirmó:”Francia aún está en contra de la guerra” y pidió un calendario para la salida de las tropas.En relación a Estados Unidos señaló:”Aliados no quiere decir alineados y me siento perfectamente libre de expresar nuestros acuerdos como nuestros desacuerdos, sin complacencia ni tabúes”.Al mismo tiempo,se mostró partidario de que los europeos asuman ”su pleno papel y responsabilidades para su propia seguridad y la del mundo” impulsando su planificación, capacidad operativa y desarrollando un nuevo plan armamentista, asegurando que eso no implica enfrentarse con la OTAN y que hasta le conviene a Estados Unidos.
A eso debe agregarse la posición del jefe de Estado Mayor Conjunto,Peter Pace,quien según trascendidos en la prensa del norte es partidario de retirar por lo menos la mitad de las tropas que se encuentran en Irak,para que las fuerzas armadas estén en condiciones ”de responder ante otras amenazas”,lo que obviamente alude a Irán,país que la administración Bush también tiene en la mira.Y aunque Pace va a ser reemplazado dentro de algunos días, su sucesor, el almirante Michael Mullen sostiene lo mismo,al igual que los vocales del Estado Mayor.
Y eso no es todo,en las esferas militares del norte hay preocupación porque con el gran despliegue de tropas que se ha realizado,ya no van quedando soldados para reemplazar a los que se encuentran en Irak si Bush opta por mantener la ocupación de ese país más allá de la mitad del próximo año.En otros pronunciamientos, personal de la Armada,en un artículo publicado por The New York Times,sostienen que “pensar que se está a la altura de conquistar a una población recalcitrante es una fantasía”,lo que incide en las salidas políticas al problema.
En el artículo se señala,también,que aunque tienen los medios y la determinación de luchar “nuestra capacidad de acción es limitada porque la realidad sobre el terreno requiere medidas que rechazamos-el uso de la fuerza letal”.A la gravedad de la afirmación hay que añadir otro hecho,la falta de soldados no sólo se plantea en Estados Unidos, en Gran Bretaña se ha dado a conocer hace unas semanas la existencia del mismo problema.Todo esto ayuda a entender a Sarkozy.
Durante la segunda guerra mundial los europeos resistieron a los alemanes y fueron ensalzados por sus acciones y reconocidos como combatientes contra el nazismo,todo lo cual se plasmó después en numerosos libros,películas y series de televisión.A los iraquíes se les ha negado ese estatus y se los considera terroristas, una de las tantas clasificaciones que Estados Unidos ha hecho de sus enemigos,entre los que se cuentan también los “islamistas” y los “militantes”.En este cuadro se pretende que el gobierno que encabeza el primer ministro Nuri-al-Maliki solucione el problema creado por los estadunidenses y que sus propios militares consideran insoluble.
Mientras en Estados Unidos se pedía la salida de Maliki, el flamante canciller francés Bernard Kouchner la solicitaba abiertamente y proponia que lo reemplazara uno de los vicepresidentes, que estudió en Francia.Bush medio defendió a Maliki diciendo que era un buen hombre.Kouchner pidió disculpas ante el emplazamiento que le formuló el iraquí,diciendo que sólo había repetido”lo que otros han dicho”,agregando que “todos dicen que debe renunciar”.Sarkozy ha respaldado a su canciller.
El mandatario francés está implementando una audaz jugada en la que espera combinar una salida decorosa para Bush,si existe alguna,y un nuevo rol internacional para Europa,con Francia reviviendo su pasado imperial y él en el centro de un nuevo orden imperialista compartido.
