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Agosto 18, 2026

Procesan a sacerdote por encubrimiento en caso Caravana de la Muerte

Santiago.- La Corte de Apelaciones de Antofagasta sometió hoy a proceso al sacerdote Luis Jorquera Molina como encubridor del asesinato de 28 opositores, en octubre de 1973, en los inicios del gobierno de facto de Augusto Pinochet (1973-1990). Un comunicado del Poder Judicial también indicó que fueron sometidos a proceso el general Miguel Trincado Araneda, ex jefe de la II División de Ejército y juez militar de Santiago hasta fines del 2006, cuando pasó a retiro, y el ex teniente del ejército Armando Fernández Larios, que hace más de 30 años vive en Estados Unidos bajo el programa de protección de testigos. También se pidió la extradición de Fernández Larios.

El comunicado puesto agrega que el sacerdote fue procesado junto a otras once personas, civiles y militares, por el secuestro y ejecución de los opositores en Calama, 1.570 kilómetros al norte de Santiago.

Jorquera, que se desempeñaba como capellán del regimiento de Calama, en 1973, tiene 70 años y en la actualidad es ayudante parroquial. Si es encontrado culpable, arriesga una condena de cinco años y un día.

“Ha ocurrido en otros casos en América Latina en Chile tengo la casi certeza de que es el primer caso que ocurre. Lamentable por la Iglesia y muy afortunado por la justicia”, dijo el abogado querellante Eduardo Contreras.

Las ejecuciones en Calama fueron cometidas por la llamada “caravana de la muerte”, que secuestró y fusiló a opositores que cumplían penas de cárcel, ordenadas por consejos de guerra a funcionarios y partidarios del derrocado gobierno de Salvador Allende, en 1973, según los informes oficiales.

La “caravana de la muerte” estuvo integrada por militares que viajaron en helicópteros por el norte y del sur, para ejecutar a un centenar de opositores.

Fernández Larios enfrenta otra petición de extradición por el secuestro y desaparición del ex gerente de una empresa estatal de cobre, el militante comunista David Silverman. Fue procesado por asociación ilícita.

En enero del 2005 Fernández Larios fue sentenciado en primera instancia por la Corte Federal de Apelaciones de Atlanta, Georgia, por su participación en la muerte por torturas del economista chileno Winston Cabello, en octubre de 1973. Debe pagar cuatro millones de dólares a la familia del profesional.

Desde la “caravana de la muerte” Fernández Larios pasó a la Dirección de Inteligencia Nacional, la policía represiva de Pinochet, y participó en el asesinato en Washington al ex canciller socialista Orlando Letelier, en 1976.

Fernández huyó de Chile y declaró en Estados Unidos en el juicio por el asesinato del ex canciller Orlando Letelier a cambio de ser incluido en el programa de protección de testigos.

El comunicado del Poder Judicial precisó que en el caso de Fernández Larios y de otros dos militares, “se ordena iniciar los trámites para solicitar a la Corte Suprema su extradición, ya que se encuentran fuera del país”.

El general Trincado, que siempre negó los cargos, fue vinculado al ocultamiento de los restos de los ejecutados en Calama.

Testigos sindican a Trincado como uno de los integrantes del grupo que desenterró en el desierto los restos de los ejecutados de Calama y los trasladó hasta un aeródromo, desde donde salió un avión que los lanzó al mar.

La acción es una de muchas de la “Operación retiro de televisores”, como se llamó a la exhumación de restos de detenidos desaparecidos para lanzarlos al mar, con el propósito de que nunca fueran encontrados, de acuerdo con los informes oficiales.