El gerente de asuntos públicos de la empresa Arauco para la región del Maule, Andrés Morán, señaló que “los peces que murieron corresponden a carpas que quedaron atrapadas en las redes instaladas para evitar que se acercaran a la descarga de riles, pero afortunadamente el resto de los peces y aves de la laguna permanecen en perfectas condiciones”.
El hecho fue informado a la Corema del Maule y será investigado internamente por la Universidad de Concepción para determinar las causas del accidente.
VISITA DE OBISPO
El Obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela, visitó el viernes la planta de celulosa Licancel y se reunió con los gerentes y representantes de los trabajadores de la empresa que permanece paralizada desde junio pasado, por resolución de la Seremi de Salud, luego de la grave contaminación del río Mataquito que causó la muerte de miles de peces.
Después de la sorpresiva reunión que se extendió por más de una hora, los máximos ejecutivos de Licancel se comprometieron con monseñor Valenzuela a tener terminada la nueva planta de tratamiento de efluentes a fines de agosto, con todos los parámetros medioambientales ajustados a la norma, para poder reiniciar el funcionamiento de la empresa a la brevedad.
La máxima autoridad católica de la región del Maule se reunió también con los contratistas de la planta y los habitantes del pueblo de Licantén, quienes le dieron a conocer la grave situación económica que han debido enfrentar producto de la paralización de la principal generadora de empleos de la zona.
El gerente de Asuntos Públicos para la región del Maule, Andrés Morán, comentó que “monseñor se manifestó muy preocupado por la situación de los trabajadores y nos dio la oportunidad de contarle que estamos haciendo todos los esfuerzos para reabrir cuanto antes la planta en las condiciones que las autoridades nos exigen”, subrayó.
