En el tobogán de las pérdidas, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró ayer sus operaciones con una caída de 2.54 por ciento en su principal indicador, la tercera mayor de este año, arrastrada por el desplome en los principales centros bursátiles del mundo, provocado a su vez por la crisis de los subprime en Estados Unidos. Los subprime son préstamos hipotecarios de alto riesgo frecuentemente concedidos a personas con bajas calificaciones crediticias. El índice de industriales Dow Jones de la bolsa de Nueva York resintió un desplome de 2.83 por ciento, mientras el Nasdaq de empresas de tecnología cayó 2.54 por ciento.
Afectado por la crisis de fondos hipotecarios de riesgo de Estados Unidos, el banco francés BNP Paribas tomó la decisión congelar los retiros de dinero de tres fondos por unos 2 mil 200 millones de dólares, ante la crisis de los subprime en Estados Unidos. BNP Paribas, el segundo banco de la zona euro en términos de capitalización de mercado, dijo que el valor de sus tres fondos bajó 20 por ciento en sólo 15 días. La mayor parte de la caída se debió a que los inversionistas se retiraron de los fondos, explicó un ejecutivo de la entidad francesa.
Pero la decisión de retirar estos tres fondos detonó el nerviosismo de los inversionistas globales, quienes se volcaron hacia la seguridad de los bonos públicos mientras descendía el precio de las acciones en los mercados bursátiles de capital.
El anuncio de BNP Paribas se conoció en momentos en que el Bundesbank, el banco central de Alemania, se reunía para discutir un paquete de rescate para el grupo financiero IKB, que se vio golpeado por los problemas del mercado hipotecario de baja calificación de Estados Unidos. Los bancos alemanes acordaron aliarse para reunir fondos por 3 mil 500 millones de euros (4 mil 800 millones de dólares) para ayudar a IKB. Esa situación generó la preocupación en los inversionistas ante una eventual falta de liquidez en el sistema financiero.
El Banco Central Europeo (BCE) tuvo que inyectar unos 130 mil 500 millones de dólares para restituir la liquidez en los mercados de dinero de la zona euro, el mayor monto en la historia introducido en una sola operación. La cifra representó la mayor cantidad de dinero ingresada al mercado desde el 12 de septiembre de 2001, un día después de los atentados en Nueva York y Washington. En ese entonces el banco central europeo inyectó 69 mil 300 millones de euros y 40 mil 300 millones más al día siguiente.
El organismo monetario dijo en un comunicado que constató ”tensiones en el mercado monetario europeo a pesar del nivel de liquidez en el flujo monetario”, por lo que tomó la decisión de inyectar recursos para ”asegurar una situación ordenada en el mercado de dinero del euro”. Pero analistas comentaron, sin embargo, que ”la liquidez en circulación se secó completamente porque los inversionistas se niegan a poner su dinero en circulación a causa de la crisis” de las hipotecas de riesgo estadounidenses.
El impacto de esa decisión fue casi demoledor en la precaria estabilidad financiera del mundo. El Banco Central de Canadá informó que había introducido mil 370 millones de dólares al mercado, también para satisfacer las necesidades de liquidez. Mientras el de Tokio dijo este viernes que inyectó fondos por 8 mil 500 millones de dólares, ante la crisis del sector de préstamos hipotecarios de riesgo en Estados Unidos.
Por su parte, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) puso a disposición de los mercados financieros 24 mil millones de dólares, según fuentes del banco central, porque la Fed no emitió un comunicado al respecto.
