Frente a los hechos acaecidos el 3 de Mayo de 2007, en que fue asesinado cobardemente Rodrigo Cisternas Fernández, de 26 años, trabajador forestal, por las fuerzas de represión de la Concertación Neoliberal, es nuestro deber levantar las voces y decir basta ya de tanta ignominia, cobardía y traición.
Llevan 17 años en el poder, defendiendo los intereses de la oligarquía y de los patrones, en contra de los trabajadores, administrando el legado de los militares, impuesto a sangre y hierro contra el pueblo. Las mentiras de la Concertación ya no las avala nadie, solo los inconsecuentes, los vendidos, los usurpadores, los cómplices de la realidad que está viviendo el pueblo; siguen defendiendo con palabrerías y falacias, con falsas estadísticas, con discursos melosos que niegan la realidad que vive la inmensa mayoría de chilenos. Mentir, mentir…, “aprendieron bien las consignas de Goebbels”… Se engañan a sí mismos, con sus divagaciones con apariencia de profundidad.
Han sido incapaces de crear las condiciones necesarias para que los trabajadores vivan decentemente y con dignidad, han pasado y utilizado todos estos años a llenarse los bolsillos, a lucrarse, a auto congratularse: somos los mejores, el centro del universo, Alicia en el País de las Maravillas.
Incapaces de comprender que el sistema Neoliberal es un contra sentido, una incongruencia, que mantiene en la humillación y explotación salvaje a los trabajadores y a los pueblos. Este modelo, el Neoliberalismo, produce cesantía y una aberrante distribución del ingreso, lo que genera una vergonzosa e insultante discriminación (discriminar es muestra de miseria ética y moral).
Tenemos la realidad social que merecemos… Debemos unirnos y organizarnos para cambiar este sistema, este contra sentido, este modelo político y socio económico hay que cambiarlo. Debemos construir una sociedad donde exista IGUALDAD DE CONDICIONES PARA TODOS Y EN TODOS LOS AMBITOS…
“Es la Realidad Social, la que determina y afecta las condiciones de vida de todos”.
La ilusión mantenida a través de la negación torpe de la realidad social de las personas y de los valores humanos, es una burla a la inteligencia, a la razón. El rol determinante que juega el tipo de sociedad con su ética, su sistema político y económico, los cuales determinan el devenir de un pueblo. El sistema neoliberal divide a la humanidad entre ganadores y perdedores; los primeros con concentración de ingresos exorbitantes y con acceso a la tecnología, y los perdedores, relegados a un papel cada vez de subalterno, en consecuencia empobrecidos.
Es fundamental la participación ciudadana en todas las tomas de decisiones políticas y normas locales, regionales y estatales, ya que es así y solamente así que se logra la aceptación, aplicación y adopción de las leyes. Y es a través de la represión que el Estado manifiesta su incapacidad en uno de los problemas elementales de nuestra sociedad, que es la creación de ciudadanos libres, responsables, preparados para desarrollar nuestro país. Solo una pequeña casta tiene real acceso a una educación formadora incluyente, y no son los hijos de los proletarios, ni los trabajadores, los que se benefician de esto.
Solo puede buscarse la solución por medio de las transformaciones sociales profundas, revolucionarias en la vida del pueblo, para la construcción de la nueva sociedad.
Es absolutamente necesario cambiar la Constitución chilena por una auténticamente democrática y representativa de las necesidades de nuestro país y de nuestro pueblo. Aquí se trata de la seguridad y de la soberanía nacional, ya que las minas, las aguas, los hidrocarburos o todo tipo de energía que se encuentre en territorio nacional, son elementos estratégicos vitales para la seguridad y soberanía de Chile y de su desarrollo. Estos tres fundamentos son indisociables: sin seguridad no hay soberanía ni desarrollo y sin desarrollo no hay seguridad ni soberanía posible.
La propaganda de la Concertación fue elaborada para engañar y así controlar la opinión chilena, estamos en presencia de un sutil sistema de psicología de masas “ de engaño masivo” para destruir con ello todo idealismo, esperanza, solidaridad, y preocupación por los demás y el impulso a mejorar la sociedad en que se vive; pues opera sustituyendo esos peligrosos sentimientos por el egoísmo narcisista y el resentimiento retorcido, para que un cinismo generalizado se apodere de las masas y se llegue a la conclusión de que todo cambio es aun peor y que el capitalismo y su sistema neoliberal, con su consustancial desigualdad y su opresión, es lo mejor que se puede alcanzar (el merchandising psicológico).
La elite social de puercos y marranos, los conversos al pensamiento único, aquellos que comprendieron que la dictadura debía cambiar su imagen, relookarse, enchularse, ya que la dictadura en su fase superior debería tomar la imagen de nobleza y la ilusión de la democracia, donde solo la elite social tiene las posibilidades reales de decisión, desarrollo y bienestar. No aceptan el debate de ideas, porque no las tienen, ni ética, porque carecen de principios y valores. Consideran que están por sobre los otros y que sus intereses, los del capital, son los principios que tienen que primar en la sociedad, para el desarrollo del capital extranjero, ya que ni siquiera se trata de desarrollar nuestra patria. Todo lo que se construye es en lo inmediato o mediano plazo, lo justo y necesario como para explotar las materias primas y desplazarlas hacia los puertos para su envío al desarrollo de los países dueños de los capitales, capitales que dicho sea de paso se han desarrollado gracias a la apropiación, expoliación y enajenación de las materias primas en los diferentes países satélites que explotan gracias a la complicidad de las oligarquías y de la clases políticas coludidas y vendidas al gran capital y a los Estados Unidos, movidos por los beneficios económicos inmediatos y en especial por las ansias de poder y de control.
Debemos tener la certeza de que venceremos en la lucha entablada para alcanzar los objetivos para crear un mundo distinto, diferente, una nueva visión de la vida, un mundo de igualdad, un mundo comprometido con la vida, con la construcción del hombre nuevo.
Han sido incapaces de crear las condiciones necesarias para que los trabajadores vivan decentemente y con dignidad, han pasado y utilizado todos estos años a llenarse los bolsillos, a lucrarse, a auto congratularse: somos los mejores, el centro del universo, Alicia en el País de las Maravillas.
Incapaces de comprender que el sistema Neoliberal es un contra sentido, una incongruencia, que mantiene en la humillación y explotación salvaje a los trabajadores y a los pueblos. Este modelo, el Neoliberalismo, produce cesantía y una aberrante distribución del ingreso, lo que genera una vergonzosa e insultante discriminación (discriminar es muestra de miseria ética y moral).
Tenemos la realidad social que merecemos… Debemos unirnos y organizarnos para cambiar este sistema, este contra sentido, este modelo político y socio económico hay que cambiarlo. Debemos construir una sociedad donde exista IGUALDAD DE CONDICIONES PARA TODOS Y EN TODOS LOS AMBITOS…
“Es la Realidad Social, la que determina y afecta las condiciones de vida de todos”.
La ilusión mantenida a través de la negación torpe de la realidad social de las personas y de los valores humanos, es una burla a la inteligencia, a la razón. El rol determinante que juega el tipo de sociedad con su ética, su sistema político y económico, los cuales determinan el devenir de un pueblo. El sistema neoliberal divide a la humanidad entre ganadores y perdedores; los primeros con concentración de ingresos exorbitantes y con acceso a la tecnología, y los perdedores, relegados a un papel cada vez de subalterno, en consecuencia empobrecidos.
Es fundamental la participación ciudadana en todas las tomas de decisiones políticas y normas locales, regionales y estatales, ya que es así y solamente así que se logra la aceptación, aplicación y adopción de las leyes. Y es a través de la represión que el Estado manifiesta su incapacidad en uno de los problemas elementales de nuestra sociedad, que es la creación de ciudadanos libres, responsables, preparados para desarrollar nuestro país. Solo una pequeña casta tiene real acceso a una educación formadora incluyente, y no son los hijos de los proletarios, ni los trabajadores, los que se benefician de esto.
Solo puede buscarse la solución por medio de las transformaciones sociales profundas, revolucionarias en la vida del pueblo, para la construcción de la nueva sociedad.
Es absolutamente necesario cambiar la Constitución chilena por una auténticamente democrática y representativa de las necesidades de nuestro país y de nuestro pueblo. Aquí se trata de la seguridad y de la soberanía nacional, ya que las minas, las aguas, los hidrocarburos o todo tipo de energía que se encuentre en territorio nacional, son elementos estratégicos vitales para la seguridad y soberanía de Chile y de su desarrollo. Estos tres fundamentos son indisociables: sin seguridad no hay soberanía ni desarrollo y sin desarrollo no hay seguridad ni soberanía posible.
La propaganda de la Concertación fue elaborada para engañar y así controlar la opinión chilena, estamos en presencia de un sutil sistema de psicología de masas “ de engaño masivo” para destruir con ello todo idealismo, esperanza, solidaridad, y preocupación por los demás y el impulso a mejorar la sociedad en que se vive; pues opera sustituyendo esos peligrosos sentimientos por el egoísmo narcisista y el resentimiento retorcido, para que un cinismo generalizado se apodere de las masas y se llegue a la conclusión de que todo cambio es aun peor y que el capitalismo y su sistema neoliberal, con su consustancial desigualdad y su opresión, es lo mejor que se puede alcanzar (el merchandising psicológico).
La elite social de puercos y marranos, los conversos al pensamiento único, aquellos que comprendieron que la dictadura debía cambiar su imagen, relookarse, enchularse, ya que la dictadura en su fase superior debería tomar la imagen de nobleza y la ilusión de la democracia, donde solo la elite social tiene las posibilidades reales de decisión, desarrollo y bienestar. No aceptan el debate de ideas, porque no las tienen, ni ética, porque carecen de principios y valores. Consideran que están por sobre los otros y que sus intereses, los del capital, son los principios que tienen que primar en la sociedad, para el desarrollo del capital extranjero, ya que ni siquiera se trata de desarrollar nuestra patria. Todo lo que se construye es en lo inmediato o mediano plazo, lo justo y necesario como para explotar las materias primas y desplazarlas hacia los puertos para su envío al desarrollo de los países dueños de los capitales, capitales que dicho sea de paso se han desarrollado gracias a la apropiación, expoliación y enajenación de las materias primas en los diferentes países satélites que explotan gracias a la complicidad de las oligarquías y de la clases políticas coludidas y vendidas al gran capital y a los Estados Unidos, movidos por los beneficios económicos inmediatos y en especial por las ansias de poder y de control.
Debemos tener la certeza de que venceremos en la lucha entablada para alcanzar los objetivos para crear un mundo distinto, diferente, una nueva visión de la vida, un mundo de igualdad, un mundo comprometido con la vida, con la construcción del hombre nuevo.
Una Sociedad donde haya el más profundo respeto y compromiso con los Derechos Universales del Hombre.
femoes@gmail.com
