Roma.- Los estudios Cinecittá, uno de los más importantes de la historia del cine cumplirán mañana 70 años, con la estela de una espléndida filmografía digna de la historia del cinematógrafo. Considerada “La Hollywood del Tíber”, la ciudad del séptimo arte, situada a lo largo de la calle Tuscolana, en la periferia de Roma, fue inaugurada el 28 de abril de 1937 por Benito Mussolini. Luigi Freddi, director general de cinematografía de la época, fue el creador de la idea de “construir la ciudad más grande del cine en Europa”.
Por esos estudios pasaron figuras del firmamento como Vittorio de Sica, Roberto Rossellini, Sergio Amidei, Cesare Zavattini, Luchino Visconti, Amadeo Nazari, Ivonne Samson, Ana Magnani, y Federico Fellini, entre otros.
La Segunda Guerra Mundial perjudicó a Cinecittá, pero al final del conflicto el Neorrealismo volvió a situar al cine italiano como uno de los mejores del mundo.
Por otra parte, la necesidad de impedir el ascenso al poder del entonces poderoso Partido Comunista italiano Estados Unidos creó el Plan Marshall y con ello la ayuda de Hollywood a Cinecittá.
De esta forma, por esos estudios y los hoteles de lujo de vía Veneto se dejaron ver Gregory Peck, Rock Hudson, Charlton Heston, Elizabeth Taylor, Richard Burton, Clark Gable, Jennifer Jones, Audrey Hepburn, Errol Flynn, Kirk Douglas o Ava Gardner.
En esos años se rodaron allí superproducciones como Quo vadis?, Ben Hur y Cleopatra.
El 16 de marzo de 1959 comenzó a filmarse allí una cinta emblemática de la modernidad: La dolce vita, de Federico Fellini y con las actuaciones de Marcelo Mastroianni y Anita Ekberg.
La imagen de esa bella actriz sueca bañándose en la fuente de Trevi, que en realidad era una copia realizada en los estudios romanos, está en la memoria de los cinéfilos.
