Santiago.- A partir de mañana los estudiantes secundarios decidirán si están o no conformes con el Proyecto de Ley General de Educación (LGE) que fue presentado en el Congreso el 18 de abril. Por ahora los dirigentes anticipan algunas críticas y aseguran que no bajarán las manos del movimiento estudiantil.
El sábado 28 de abril la Asamblea Nacional de Estudiantes Secundarios se reunirá para determinar cual será su postura frente al proyecto de reformas de la actual Ley de Educación. Si bien la mayoría de quienes participaron en el Consejo Asesor ya se han pronunciado respecto del proyecto de ley, la opinión de los secundarios se ha mantenido en reserva, porque según los voceros “no existe una postura global con respecto al tema”.
Desde que se envió al Congreso el proyecto de ley, los representantes estudiantiles han tenido una serie de reuniones en las cuales han estudiado en detalle el documento y generado sus propios debates internos. Cristian Baeza, uno de los voceros del movimiento secundario, dice que “Como asamblea metropolitana no estamos muy de acuerdo con la misma ley”.
Entre los postulados que les resultan cuestionables estaría la posibilidad de dar mayor énfasis a los reglamentos internos de los establecimiento que a la misma ley, facilitando según esto, la exclusión de los alumnos.
Por su parte la Confech sigue sin tener una postura unitaria frente a la ley, pero ya hay universidades que han salido a defenderla. Tal es el caso de Universidad de Chile que, en un comunicado, emplazó a las autoridades para que olviden sus “motivaciones particulares” y acepten un proyecto, que se acerca a los términos generales planteados por el Bloque Social.
Aunque la Ley General de Educación ha llegado a suplir una de las demandas históricas del movimiento estudiantil, los actores se muestran conformes y a la vez recelosos. Giorgio Boccardo, presidente de la FECH, asegura que “lo fundamental es tener una educación de calidad que permita un mejor futuro, y es eso lo que no se está garantizando”. En tanto, Cristian Baeza describe el escenario actual de los secundarios: “Si bien ahora no podemos poner un lienzo que diga “no queremos LOCE”, no implica que estemos a favor de la ley. Y no implica que no nos movilicemos por la misma ley, porque si el día 28 encontramos que esta ley no nos favorece, vamos a tener que movilizarnos” .
Desde que se envió al Congreso el proyecto de ley, los representantes estudiantiles han tenido una serie de reuniones en las cuales han estudiado en detalle el documento y generado sus propios debates internos. Cristian Baeza, uno de los voceros del movimiento secundario, dice que “Como asamblea metropolitana no estamos muy de acuerdo con la misma ley”.
Entre los postulados que les resultan cuestionables estaría la posibilidad de dar mayor énfasis a los reglamentos internos de los establecimiento que a la misma ley, facilitando según esto, la exclusión de los alumnos.
Por su parte la Confech sigue sin tener una postura unitaria frente a la ley, pero ya hay universidades que han salido a defenderla. Tal es el caso de Universidad de Chile que, en un comunicado, emplazó a las autoridades para que olviden sus “motivaciones particulares” y acepten un proyecto, que se acerca a los términos generales planteados por el Bloque Social.
Aunque la Ley General de Educación ha llegado a suplir una de las demandas históricas del movimiento estudiantil, los actores se muestran conformes y a la vez recelosos. Giorgio Boccardo, presidente de la FECH, asegura que “lo fundamental es tener una educación de calidad que permita un mejor futuro, y es eso lo que no se está garantizando”. En tanto, Cristian Baeza describe el escenario actual de los secundarios: “Si bien ahora no podemos poner un lienzo que diga “no queremos LOCE”, no implica que estemos a favor de la ley. Y no implica que no nos movilicemos por la misma ley, porque si el día 28 encontramos que esta ley no nos favorece, vamos a tener que movilizarnos” .
