“Para Chile tener un capítulo de servicios con China es muy relevante, de cara a nuestra pretensión de convertirnos en un mercado plataforma para los bienes y servicios destinados a terceros mercados y en un puente entre las economías asiáticas y América del Sur, especialmente en materia de logística asociada a los procesos de flujo de bienes y servicios necesarios para las empresas”, sostuvo.
Por su parte, la Embajadora de China en Chile, Liu Yu Qin, dijo que actualmente Chile es el tercer socio comercial de China en Latinoamérica. “Mientras se incrementa el volumen del comercio, viene mejorándose la estructura del comercio bilateral; hay más productos con valor agregado y tecnología que entra a los mercados de ambos países”, resaltó la diplomática. En este aspecto destacó que el año pasado China importó vino chileno por un valor de 21 millones de dólares y que aún existe un gran espacio en ese mercado para dicho producto.
Con esta negociación, “esperamos eliminar los obstáculos existentes para tener más flujo de intercambio de personas, tecnología y capital en beneficio de los dos países. Podemos combinar los intereses de ambas partes y alcanzar los acuerdos necesarios”, agregó.
La primera ronda en materia de servicios e inversiones, se realizó en enero de este año en Beijing.