Lima.- Una comparecencia parlamentaria del canciller peruano, José García Belaúnde, congrega hoy gran expectativa, junto a versiones sobre la inminente apelación a la Corte Internacional de La Haya para que dirima un diferendo fronterizo con Chile. García Belaúnde fue convocado inicialmente a informar a la Comisión de Relaciones Exteriores sobre un convenio comercial con Chile y la visión peruana de eventuales negociaciones boliviano-chilenas en torno a una salida al mar para Bolivia.
Sin embargo, el presidente de ese grupo legislativo, Rolando Sousa, dijo que los miembros del mismo aprovecharán para interrogar a García Belaúnde sobre la apelación a La Haya para que resuelva un diferendo de límites marítimos con Chile.
Fuentes diplomáticas dijeron a Prensa Latina que el caso será presentado dentro de aproximadamente dos meses si Santiago no accede a las reiteradas invocaciones peruanas a resolver la controversia mediante negociaciones directas.
El diario La República citó fuentes del gobierno no identificadas, para afirmar que la última oportunidad para el trato bilateral del problema será la reunión de cancilleres del Grupo de Río, a realizarse este mes en Venezuela.
García Belaúnde ha confirmado que en esa oportunidad se reunirá con su par chileno, Alejandro Foxley, y le planteará un vez más la necesidad de negociar el diferendo.
De no encontrarse una respuesta favorable para nuestro país, se impondrá la necesidad de recurrir a la Corte de La Haya, dice el rotativo.
El presidente Alan García dijo la semana pasada que las puertas de La Haya están abiertas para la petición, la cual será presentada cuando lo considere la Cancillería.
El mandatario coincidió con su homóloga chilena, Michelle Bachelet, en que la apelación a La Haya no afectará las relaciones bilaterales ni antagonizará a los dos países.
El canciller desmintió versiones de la prensa chilena según las cuales la decisión de acudir a La Haya ha sido puesta en marcha con la elaboración de la cartografía oficial del territorio peruano, que consigna la posición de Lima sobre la frontera marítima con Chile.
No hay una decisión tomada, sostuvo García Belaúnde, quien admitió que un funcionario diplomático peruano viajó a La Haya, sin dar detalles.
De otro lado, el Partido Nacionalista (PNP), principal de oposición, insistió en la demanda, compartida por amplios sectores, de que el gobierno recurra de una vez a La Haya, para zanjar el diferendo.
Esa organización promovió la semana pasada una marcha -reprimida por el gobierno- a la frontera con Chile, en demanda de solución a la controversia y de “mayor firmeza gubernamental” en la materia.
Chile pretende que convenios pesqueros fijaron hace medio siglo una frontera que coincide con el paralelo geográfico y forma un ángulo agudo con la costa peruana.
Para Perú, el límite, según lo recomendado por la Convención del Mar, debe ser una línea perpendicular a la costa, a partir del final de la frontera terrestre.
El ex vicecanciller, Luis Solari, advirtió que Perú tiene sólidos argumentos para defender su posición, pero el fallo de la Corte de La Haya le puede ser adverso, pero tendrá que ser acatado, por su carácter inapelable.
Apuntó que, aún en esa eventualidad, el diferendo quedará zanjado y Chile no tendrá excusas para su injustificado armamentismo.
Solari dijo que la reciente protesta fronteriza puso en evidencia que también hay un problema en la frontera terrestre, alterada por Chile en su favor, anexando unos 37 mil metros cuadrados de territorio peruano.
